La transformación de la Ruta Nacional 20 en una autopista aparece ahora como una posible respuesta a un reclamo que lleva más de una década y que nació, en muchos casos, del dolor de familias que perdieron a alguno de sus integrantes en ese trazado. Según pudo contabilizar DIARIO DE CUYO, en un tramo de apenas cinco kilómetros de esta ruta se registraron siete víctimas fatales en los primeros 191 días de 2026. La mayoría eran jóvenes.
Ruta 20, entre Santa Lucía y Caucete, el corredor de la muerte: 7 fallecidos en 191 días y una obra que busca ponerle fin a años de reclamos
Tras años de reclamos de familiares de víctimas, el anuncio de la autopista abre una nueva etapa para una obra esperada desde hace más de 15 años.
Los números vuelven a poner en discusión las condiciones de seguridad de una vía que diariamente es utilizada por automovilistas, transportistas, colectivos de media y larga distancia y productores, entre otros usuarios que circulan entre San Juan y Caucete.
Durante años, familiares de víctimas fatales se organizaron para reclamar medidas que permitan reducir la cantidad de siniestros y evitar que otras familias atraviesen situaciones similares. Entre los pedidos más reiterados estuvo la construcción de una doble vía.
Ahora, el anuncio realizado este martes por el gobernador Marcelo Orrego vuelve a colocar esa obra en el centro de la escena y plantea la posibilidad de que una deuda que lleva más de 15 años finalmente comience a concretarse.
Marzo: una familia entera murió en 9 de Julio
El 21 de marzo ocurrió una de las tragedias que más conmocionó a la provincia durante este año. Matías Osola, Valeria Pont y su hija Catalina Jazmín Osola viajaban en un Renault Logan cuando, pocos metros al este de calle Caico, en 9 de Julio, protagonizaron un choque frontal contra un Audi.
El impacto terminó con la vida de los tres integrantes de la familia. La tragedia generó, además del dolor de sus allegados, un nuevo reclamo para que se adopten medidas concretas sobre la Ruta 20.
Gerardo Pont, padre de una de las víctimas, planteó entonces la necesidad de avanzar con obras que permitan evitar nuevas muertes. Junto a organizaciones integradas por familiares de víctimas de siniestros viales, pidió el acompañamiento de la sociedad para impulsar un petitorio que reclamara la construcción de una autovía.
La muerte de Matías, Valeria y Catalina volvió a ponerle rostro y nombre a una discusión que durante años había quedado vinculada a anuncios, proyectos y promesas.
Julio: dos jóvenes se sumaron a la lista
El 26 de julio, Caucete volvió a amanecer bajo el impacto de una nueva tragedia. Federico Ponce Ávila, de 21 años, y Emilce Daiana Díaz, de 19, murieron luego del accidente ocurrido sobre la Ruta 20. Los nombres de ambos jóvenes se sumaron a una extensa lista de víctimas fatales que acumula ese trazado y que alimenta desde hace años el reclamo para que la ruta sea transformada en una autovía.
La sucesión de tragedias volvió a generar preocupación entre quienes utilizan diariamente el corredor vial y entre las familias que ya habían atravesado pérdidas similares.
Septiembre: dos nuevas muertes
La seguidilla de tragedias continuó durante septiembre. El 18 de septiembre, Carlos Ariel Cortez, de 55 años, conocido carnicero de Caucete, murió luego de un choque ocurrido en Las Chacritas. Cortez circulaba en un Renault cuando impactó contra un Fiat Cronos. Murió en el lugar, mientras que el acompañante y el conductor del otro vehículo fueron trasladados a un hospital.
Once días después, el 29 de septiembre, la Ruta 20 volvió a quedar vinculada a una muerte, aunque el episodio tuvo características diferentes a las de los restantes siniestros viales.
Luis Eduardo Reinoso, un joven que se desempeñaba como DJ, murió durante la mañana a metros del puente de Caucete. Según testimonios recogidos en el lugar, habría llegado hasta allí en una motocicleta, que quedó estacionada a un costado de la ruta, y posteriormente se habría arrojado sobre la calzada. El hecho es investigado y, por sus características, no presenta las mismas circunstancias que los accidentes de tránsito que provocaron las otras muertes contabilizadas.
Una deuda que lleva más de 15 años
La transformación de la Ruta Nacional 20 en una doble vía no es un reclamo nuevo. Durante más de 15 años, distintos gobiernos nacionales, provinciales y municipales realizaron anuncios vinculados a la construcción de una autopista o autovía para este corredor. Sin embargo, el proyecto no había logrado pasar de los anuncios a una obra concreta.
En ese tiempo, las familias de las víctimas fueron convirtiendo el reclamo por mayor seguridad vial en una bandera propia. Para muchos de ellos, la discusión dejó de ser solamente una cuestión de infraestructura: se transformó en la necesidad de evitar que otras personas atravesaran el mismo dolor.
La triple tragedia de marzo volvió a darle impulso a ese pedido. El reclamo por la autovía se hizo nuevamente visible y los familiares buscaron el acompañamiento de la sociedad para exigir una respuesta.
El anuncio que vuelve a abrir la posibilidad de la autopista
En ese contexto, el anuncio realizado este martes por el gobernador Marcelo Orrego marca un nuevo capítulo en la historia de un proyecto que lleva años en carpeta. El Gobierno provincial anunció la construcción de la autopista para el tramo de la Ruta 20, con el objetivo de concretar una transformación largamente reclamada.
La obra aparece así frente a una ruta que en 2026 ya acumula siete víctimas fatales en apenas 191 días, de acuerdo con el relevamiento de DIARIO DE CUYO, y frente a un corredor cuyo deterioro preocupa a quienes lo transitan diariamente.
Durante años, los familiares de las víctimas fueron quienes mantuvieron vivo el reclamo. Ahora, el desafío será que el anuncio pueda traducirse en una obra concreta.