Un conflicto entre vecinos que incluyó disparos con armas de fuego, amenazas y allanamientos terminó con dos mujeres condenadas. Se trata de Johana Morán y María Eugenia Balmaceda, quienes fueron investigadas por atacar a tiros a un hombre y por la tenencia ilegítima de armas de uso civil. Una de ellas deberá cumplir una pena de prisión efectiva tras arribar a un acuerdo de juicio abreviado.
La causa fue impulsada por el fiscal José Plaza y el ayudante fiscal Jorge Sánchez y se tramitó ante el Sistema Acusatorio, con intervención del juez Juan Gabriel Meglioli en una de las etapas del proceso. Según se acreditó en el expediente, los hechos se remontan a enero de 2026 y se desarrollaron en distintos puntos de Barrio Las Pampas y Barrio Cruce de Los Andes, en Pocito.

El primer episodio ocurrió el 26 de enero, cerca de las 23, cuando la víctima, identificada como Tejada, mantuvo una discusión en la vivienda de Johana Morán, ubicada en el barrio Cruce de los Andes. En ese contexto, la mujer habría efectuado un disparo con un revólver calibre 22 que rozó el pie izquierdo del denunciante. El hombre logró huir del lugar y se curó por sus propios medios, sin presentar una herida de bala grave.
Horas más tarde, al regresar a la zona, Tejada fue atacado a golpes de puño y patadas por un hombre identificado como Diego Andrés Fernández, sufriendo lesiones en el rostro y el cuerpo. Por este hecho, tanto Morán como Fernández fueron demorados en calidad de contraventores.
La situación escaló durante la mañana del 27 de enero, cuando Tejada fue nuevamente atacado. Cerca de las 6.20, mientras se encontraba en el barrio Las Pampas, un hombre identificado como Roque Sánchez, pareja de Morán, salió de una vivienda y le disparó con un arma de fuego. En esta oportunidad, la víctima recibió impactos en la mano izquierda y en la pierna, a la altura de la ingle. Fue auxiliado por un sereno y trasladado al Hospital Rawson, aunque se retiró del nosocomio sin el alta médica.

Durante la investigación, el propio Tejada reconoció que el conflicto con Roque Sánchez se originó por la sustracción de 25 gramos de cocaína. Además, denunció un nuevo intento de agresión en el que participaron Morán, Sánchez y una mujer identificada como Sabrina Alimiñana, ocasión en la que se efectuó otro disparo sin que resultara herido.
A raíz de las denuncias, el 3 de febrero se realizaron allanamientos simultáneos en las viviendas de Morán y de su vecina, María Eugenia Balmaceda. En esta última casa, la Policía secuestró una escopeta de fabricación casera tipo “tumbera”, un revólver calibre 22 y una pistola 9 milímetros, esta última hallada en cercanías de la pared divisoria entre ambos domicilios. Balmaceda declaró que las armas pertenecían a Morán y que ella solo las estaba guardando.
Durante los procedimientos también se hallaron 10 gramos de cocaína, de los que se hizo responsable Sabrina Alimiñana, motivo por el cual se dio intervención a la Justicia Federal.
En los operativos policiales también fue encontrado Roque Sánchez, aunque no se le secuestró ningún arma de fuego. Por otro lado, la víctima al retirarse del hospital, un médico no le pudo constatar las lesiones, por lo tanto el delito de lesiones leves o graves agravadas no se pudo comprobar.

Finalmente, Balmaceda fue condenada por el delito de tenencia ilegítima de arma de fuego de uso civil y recibió una pena de nueve meses de prisión condicional. En tanto, Johana Morán fue hallada culpable por tenencia ilegítima de arma de uso civil y amenazas simples. Debido a que contaba con una condena previa, aunque ya habían transcurrido más de cuatro años, se le impuso una pena de nueve meses de prisión efectiva, por lo que deberá cumplirla en el Servicio Penitenciario Provincial.
Ambas llegaron a un acuerdo de juicio abreviado con los fiscales de la UFI Genérica. La abogada Tamara Manzur representó los intereses de Morán, mientras que el ayudante de defensoría oficial Germán Riveros, los de Balmaceda.
El fallo cerró una parte de la causa compleja que expuso un entramado de violencia, armas y drogas en un conflicto vecinal que pudo haber tenido consecuencias aún más graves.

