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Tragedia aérea en Ischigualasto: el informe reveló cómo fue el accidente del helicóptero en el que murieron siete personas

El informe preliminar de la Junta de Seguridad en el Transporte reconstruyó la secuencia del choque que provocó siete muertes, entre ellos cinco sanjuaninos.

Por Redacción Diario de Cuyo 5 de septiembre de 2026 - 12:47

La investigación por la tragedia aérea de Ischigualasto comenzó a aportar las primeras certezas. La Junta de Seguridad en el Transporte (JST) difundió el informe preliminar sobre el accidente del helicóptero Bell 412 que el 29 de julio se estrelló en el Parque Provincial Ischigualasto y provocó la muerte de sus siete ocupantes. El documento reconstruyó la secuencia de impactos, pero todavía no logró establecer por qué la aeronave terminó siguiendo esa trayectoria.

El helicóptero despegó el 29 de julio a las 12 horas desde el Aeroclub San Juan, en Pocito, y tenía como destino San Agustín de Valle Fértil. Se trataba de un vuelo de trabajo aéreo para el traslado de personal, en el marco de un contrato vinculado al Plan Nacional de Manejo del Fuego.

Según establecieron los investigadores, 84 minutos después del despegue la aeronave impactó contra el terreno, quedó destruida y posteriormente se produjo un incendio que afectó principalmente a sus motores.

Dos impactos contra formaciones rocosas

Uno de los principales datos que surge del informe es que el helicóptero impactó dos veces contra formaciones rocosas antes del choque final.

El primer elemento de la aeronave localizado por los investigadores fue parte del rotor de cola, junto con sus dos palas. Los daños que presentaba eran compatibles con un impacto contra una piedra de aproximadamente 2,5 metros de altura.

Siguiendo la misma dirección de avance, unos 15 metros más adelante fueron encontrados los restos de la cabina, que habían impactado contra una segunda formación rocosa, esta vez de unos 3 metros de altura.

Fue precisamente en ese sector donde los investigadores encontraron a los ocupantes y también el registrador combinado de voces de cabina y datos de vuelo.

El impacto provocó además que el rotor principal y los motores se desprendieran del fuselaje. Estas partes fueron halladas aproximadamente 67 metros después de la cabina, también siguiendo la dirección de avance y con vestigios de incendio.

La dispersión de los restos se extendió sobre un área de aproximadamente 30 metros cuadrados.

La JST describió el lugar como un terreno “particularmente complejo”, caracterizado por formaciones rocosas, quebradas, cañadones, desniveles y superficies irregulares, además de una vegetación escasa.

Bell 412EP con matrícula LV-KGR y número de serie de fabricación 36696.

Qué se sabe del helicóptero y del piloto

El informe preliminar también analizó las condiciones técnicas y operativas de la aeronave. De acuerdo con la documentación disponible hasta el momento, el Bell 412 estaba certificado según la normativa vigente y era mantenido de acuerdo con el plan establecido por el fabricante.

El piloto, de 53 años, contaba con las licencias y habilitaciones necesarias, incluida la correspondiente al modelo Bell 412. Además, tenía vigente su certificación médica aeronáutica Clase 1, con vencimiento el 30 de noviembre de 2026.

Sin embargo, la JST aclaró que la información vinculada con su experiencia de vuelo todavía forma parte de los aspectos que están siendo investigados.

Otro elemento analizado fue el peso de la aeronave. Al momento del accidente, el helicóptero tenía un peso estimado de 4.603 kilos, mientras que el máximo permitido al despegue era de 5.398 kilos. Es decir, se encontraba 795 kilos por debajo del límite establecido.

Según el organismo, tanto el peso como el balanceo de la aeronave estaban dentro de los parámetros autorizados.

Siete fueron las víctimas fatales del accidente.

La caja negra, clave para saber qué ocurrió

Uno de los elementos que puede resultar determinante para avanzar en la investigación es el registrador combinado de voces de cabina y datos de vuelo.

El dispositivo fue localizado entre los restos, pero sufrió daños severos como consecuencia de los impactos. La JST informó que actualmente se encuentra en proceso de desgrabación y análisis, por lo que todavía no se conocen sus conclusiones.

Los investigadores también realizaron pruebas en un simulador de la empresa operadora. El objetivo fue obtener información sobre los procedimientos utilizados con el Bell 412 y, especialmente, analizar las condiciones de visibilidad que tenía el piloto desde el puesto de mando durante la aproximación y el aterrizaje.

A esto se sumó el análisis de un sistema portátil de rastreo GPS con el que contaba la aeronave. El equipo enviaba la posición a través de redes satelitales y celulares y, durante la última hora de vuelo, transmitió la ubicación cada dos minutos. Esa información permitió reconstruir parte de la trayectoria seguida antes del impacto.

La caja negra del helicóptero.

La gran incógnita: por qué terminó contra las piedras

Por ahora, la investigación consiguió reconstruir cómo ocurrió el impacto, pero todavía no pudo determinar cuál fue la causa que llevó al helicóptero hasta esa trayectoria.

Ese punto será central en las próximas etapas de la investigación de la JST. Para eso serán fundamentales el análisis de la caja negra, los datos de posicionamiento, las pruebas realizadas en simulador y el resto de la evidencia obtenida en el lugar de la tragedia.

El informe difundido es preliminar y no contiene todavía una conclusión definitiva sobre las causas del accidente. Una vez finalizada la investigación, la JST dará a conocer el informe final, que incluirá las conclusiones y, eventualmente, recomendaciones destinadas a mejorar la seguridad operacional.

Las siete víctimas de la tragedia

El accidente provocó una profunda conmoción en San Juan, particularmente dentro de los organismos vinculados a la seguridad y la protección civil.

Entre las víctimas estuvieron el subjefe de la Policía de San Juan, comisario general Germán Videla; el jefe de Bomberos, comisario general Rubén Castro; el segundo jefe de Bomberos, comisario inspector Jorge Carbajal; y el director de Protección Civil, Carlos Heredia.

También murieron el piloto Matías “El Ronco” Valenzuela y los brigadistas de la Agencia Federal de Emergencias Andrés Bosch y Rodrigo Aimetta.

A más de un mes de aquella tragedia en el corazón de Ischigualasto, el informe preliminar permitió conocer por primera vez con precisión la secuencia del accidente. Sin embargo, la pregunta principal todavía permanece abierta: qué llevó al Bell 412 a impactar contra las formaciones rocosas del parque provincial.

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