Se cumplió un mes exacto de una de las jornadas más dolorosas y trágicas en la historia reciente de San Juan. El fatídico 29 de julio, un helicóptero Bell 412 que participaba de una capacitación destinada al combate de incendios forestales se precipitó a tierra en una zona de difícil acceso del Parque Provincial Ischigualasto, en el departamento Valle Fértil. El siniestro aéreo se cobró la vida de sus siete ocupantes, generando un impacto institucional y social incalculable.
La tragedia golpeó de lleno a la plana de seguridad y protección civil de la provincia. Entre las víctimas fatales se encontraba el subjefe de la Policía de San Juan, comisario general Germán Videla; el jefe de Bomberos, comisario general Rubén Castro; el segundo jefe de Bomberos, comisario inspector Jorge Carbajal; y el director de Protección Civil, Carlos Heredia. A ellos se sumaron el piloto de la aeronave, Matías "El Ronco" Valenzuela, y los brigadistas de la Agencia Federal de Emergencias Andrés Bosch y Rodrigo Aimetta.