Tras amagar en dos oportunidades con no aceptar el acuerdo y quebrarse en llanto frente al juez, finalmente la tercera fue la vencida. Ismael Carrizo admitió que intentó matar a tiros a su concuñado en Chimbas y fue condenado a siete años y un mes de prisión efectiva en el Servicio Penitenciario Provincial.

La audiencia de juicio abreviado se realizó este jueves 19 de febrero de 2026. El juez de garantías, Guillermo Adárvez, homologó el acuerdo alcanzado por las partes y dictó la condena contra Carrizo.

El fiscal del caso, Nicolás Schiattino, junto a la ayudante fiscal Roxana Fernández, sostuvieron la acusación por tentativa de homicidio agravada por el uso de arma de fuego. Además, el magistrado ordenó mantener la prisión preventiva hasta que la sentencia quede firme.

El ataque de Ismael Carrizo en Chimbas

El violento episodio ocurrió alrededor de las 00.20 del 4 de febrero de 2025, en la vereda de una vivienda ubicada en la esquina de Catriel y Tucumán, en el interior del Barrio Centenario, en Chimbas.

La víctima, Sergio Leiza, de 29 años, recibió al menos tres impactos de bala de los cinco disparos efectuados por Carrizo. En medio de la confusión, una mujer escuchó una frase que luego sería clave para la investigación: “Ahí lo tenés al botón de tu marido”, en aparente alusión a un ajuste de cuentas.

Tras efectuar los disparos, el agresor cruzó un descampado y se subió a un vehículo en el que lo esperaba un cómplice. Desde ese momento fue intensamente buscado por la Policía.

Con el correr de las horas, Carrizo se presentó junto a su abogado en la UFI Delitos Especiales y se entregó. Quedó detenido a la espera de la audiencia de formalización.

Carrizo, de 25 años, y Leiza eran concuñados: estaban en pareja con dos hermanas que residían en la vivienda donde ocurrió el ataque. Según fuentes judiciales, el ahora condenado registraba antecedentes por arrestos policiales por robo cuando era menor de edad.

Más de un año después del hecho, el caso se cerró con un juicio abreviado. No fue un trámite sencillo: el imputado dudó, retrocedió y volvió a avanzar antes de aceptar su responsabilidad. Finalmente, reconoció que intentó matar a su concuñado y acordó una pena de siete años y un mes de prisión efectiva, que deberá cumplir tras las rejas.