Lo que para muchos era un apellido ligado al éxito deportivo y al poder sindical, hoy se encuentra en el centro de una investigación. Víctor Menéndez, conocido popularmente como “El Buche”, ha pasado de ser el futbolista que vistió las camisetas de San Martín y Desamparados —e incluso probó suerte en el fútbol de Andorra— a ser señalado como el presunto cerebro detrás de un incendio que dejó a familias enteras en la calle.
Se trata del hijo del influyente líder sindical de los empleados de estaciones de servicio. El hombre trabaja desde hace años en OSSE.
La investigación judicial, encabezada por el fiscal Alejandro Mattar y las ayudantes Roxana Riveros y Andrea Faraudo, ha sido contundente en su etapa inicial. Tras las pericias realizadas por Bomberos, quedó descartada cualquier teoría de accidente o negligencia casual: el fuego fue intencional. Sin embargo, el dato más impactante surgido en la audiencia de formalización fue el rol jerárquico que el Ministerio Público le atribuye a Menéndez. Según la acusación, “El Buche” no fue un mero espectador, sino quien habría dado la orden directa a Sergio Trigo para iniciar las llamas aquel fatídico sábado 4 de octubre de 2025.
En aquella jornada, marcada por condiciones climáticas adversas que sirvieron como multiplicador, el fuego se propagó de forma incontrolable a lo largo de cuatro kilómetros. El escenario en la zona de calle 14, entre Ruta 40 y Alfonso XIII, fue descripto como apocalíptico. Vecinos de la zona perdieron plantaciones, rebaños de cabras y sus propias viviendas. Uno de los testimonios más desgarradores en la causa relata cómo una familia debió huir a bordo de un auto entre las llamas que ya consumían el cerco perimetral de su hogar, logrando escapar de milagro antes de que el fuego devorara todas sus pertenencias.
La querella no ha escatimado en dureza contra el exfutbolista y su cómplice, asegurando que este tipo de prácticas no serían aisladas, sino que los imputados ya habrían sido vistos por los vecinos iniciando focos ígneos en otras ocasiones. Mientras las víctimas intentan reconstruir sus vidas tras haber perdido incluso a sus mascotas en el siniestro, la defensa de Menéndez, ejercida por el doctor José Manuel Beltrán, apuesta a una coartada de ubicación. Los abogados sostienen que sus clientes no estuvieron en el lugar de los hechos y que presentarán pruebas para desestimar la acusación que hoy los mantiene vinculados al proceso.
Por el momento, el juez Maximiliano Eugenio Barbera ha decidido imputar formalmente a Víctor Menéndez por el grave delito de incendio doloso. Aunque se le dictó la libertad bajo medidas coercitivas morigerada.

