El día después de haber asumido como secretario de Seguridad y Orden Público, Gustavo Fariña dijo que van a insistir con la sanción de la Ley de Flagrancia porque consideran que es una buena herramienta para combatir el delito. El funcionario, que es un especialista en cuestiones de seguridad, también adelantó que la gente se va a poder comunicar con él por whatsapp para que le comente “lo que siente” y que quiere instrumentar un sistema similar con las comisarías para que la población denuncie más ágilmente cuando es víctima de un ilícito. Sobre la Policía local dijo que está bien equipada y que hay un buen parque automotor y por otra parte, afirmó que no hay temor a saqueos por el fin de año.
-¿Hay suficiente cantidad de personal en las fuerzas de seguridad?
-Tenemos un buen estándar de personal, estamos incorporando a la gente que se está capacitando en la Universidad Católica de Cuyo, estamos reponiendo a los agentes que se retiran todos los años y hay una buena proporción. Igual, hay que maximizar los recursos que tenemos porque hay mucho personal que tal vez podría cumplir funciones un poco más operativas de las que está cumpliendo.
-El ministro Emilio Baistrocchi habló en una entrevista de que hay muchos uniformados cumpliendo funciones administrativas en las comisarías, cuando hace falta que estén en la calle en la prevención del delito. ¿Cómo van a hacer?
-Coincidiendo con lo que dice el ministro, hay tareas administrativas, como un certificado de supervivencia, que perfectamente lo puede hacer un civil, pero cargar datos prontuariales es de alta confidencialidad y lo tiene que hacer personal policial.
-¿Hay suficiente parque automotor y equipamiento en la Policía?
-Estamos con un muy buen parque y se ha hecho muy buena inversión en tecnología e infraestructura en los últimos años porque San Juan ha sido una de las provincias que más ha invertido proporcionalmente, así es que no es una excusa para decir que no podemos prestar un buen servicio.
-Teniendo en cuenta la altura del año en la que nos encontramos, ¿hay temor a saqueos?
-Siempre para fin de año se hacen operativos especiales, pero no por temor a saqueos sino porque hay una mayor presencia de gente en la calle por el tema compras de fin de año.
-Entonces no hay temor a saqueos de supermercados o comercios…
-No creemos que estén dadas las condiciones sociales ni políticas para eso.
-¿Cómo está la implementación del sistema de monitoreo con cámaras?
-Ya se ha inaugurado el edificio, pero hay que llenarlo. Igual, ya está todo licitado. Se trata de un sistema de última generación, con muy buena tecnología. Lo que viene ahora es conversar con los intendentes y los concejales para definir los lugares y qué tipos de cámaras se van a instalar.
-¿Cómo se va a coordinar la ubicación?
-Queremos que haya participación de los municipios en esas definiciones.
-¿En otras provincias han dado resultado las cámaras?
-Sí, por supuesto. Sirven no sólo para la prevención sino también para la resolución de los delitos. Tampoco podemos confiar sólo en la cámara porque se trata de un mix entre la cámara y el recurso humano, porque sin este último que mire, pero que también vea, el sistema no sirve.
-¿Cómo viene la evolución del índice delictivo?
-San Juan no está fuera del sistema solar, está dentro del país, con lo cual lo que sucede a nivel nacional en mayor o menor medida se ve reflejado en la provincia. Nuestra política, que es lo que nos ha ordenado el gobernador Sergio Uñac, es de proximidad, estar cerca del vecino y trabajar con la problemática de la gente.
-El gobernador Uñac habló en su discurso en la Legislatura de que el policía debe estar cerca de la gente. En la práctica, ¿en qué acciones concretas lo va a percibir el ciudadano?
-Tiene que ver con un nuevo modelo y esquema de seguridad. Lo que se llama seguridad pública es un esquema que se está dejando de lado, el nuevo modelo es el de seguridad ciudadana, que se construye en conjunto con la población, porque todos somos partícipes no sólo de la construcción del modelo de seguridad sino también de llevarlo adelante. Ya no es sólo el policía que está parado en la esquina y cuida, como en la década del ’50, sino que hay un modelo que incluye alarmas vecinales, redes de internet, botones antipánico, sistemas de alerta temprana, vecinos que se relacionan por whatsapp. Incluso la gente se va a poder comunicar conmigo por whatsapp.
-¿Para qué va a servir?
-Para que la comunidad me comunique lo que pasa, lo que siente.
-Por ahí la gente lo puede llegar a criticar…
-La libertad y la apertura nunca tienen que dar temor, lo que tiene que dar temor es cuando se achican los caminos para poder participar. Un modelo de seguridad ciudadana participativo y cercano al vecino es lo que nos va a dar más garantías de que tenemos las herramientas para prevenir la inseguridad.
-¿El whatsapp también se podrá usar con las comisarías de barrios?
-Estamos analizando con el jefe de Policía que las comisarías tengan un whatsapp que funcione como alerta temprana de grupos vecinales que podamos ir armando. Se trata de una herramienta popular, de bajo costo, además hoy por hoy todo el mundo tiene un celular y va a servir para que en los grupos a los que no podemos llegar por ejemplo con alarmas barriales o con otros sistemas tecnológicos tengamos una herramienta más de cercanía y proximidad con el vecino.
-¿Qué tarea va a realizar la Subsecretaría de Control de Gestión?
-Desde esa área vamos a trabajar para instalar un proceso de premiación, como por ejemplo lo tiene la Policía de Londres.
-¿Cómo va a funcionar?
-Queremos que los vecinos y las Ongs puedan calificar y premiar a sus comisarías y al personal.
-¿Tiene que ver con el Código de Honor del que habló el ministro Baistrocchi?
-Ese código es un marco normativo ético con el cual tendrá que trabajar la Policía. En cambio, el sistema de calificación son normas cuantificables de eficiencia en la calle.
-¿Cómo lo van a medir?
-Lo vamos a trabajar con Luis Martínez, el jefe de Policía, y con la Subsecretaría de Control de Gestión, porque hay variables que nos van a servir para aplicar en algunas zonas pero en otras no. Por ejemplo, en una zona alejada el tiempo de llegada ante un llamado será a veces más largo que en una zona céntrica. Hay antecedentes en otros países y es muy efectivo porque el personal policial se siente premiado ante la eficiencia de sus servicios.
-¿Cómo será el premio al policía, podrá ser en dinero?
-Evaluamos dar premios con dinero a los policías por la eficiencia en sus servicios, pero la idea es distinguir lo que los vecinos crean que se está haciendo bien.
-¿Van a insistir con la Ley de Flagrancia?
-Es una ley que hay que tratar de que se apruebe porque no sólo servirá como una herramienta para el combate delictivo sino también para la prevención de delitos mayores, pero sobre todo para generar una corriente de opinión que vaya diluyendo esa sensación de que el delincuente entra por una puerta a la Policía y sale por la otra. También le va a servir al Poder Judicial para tener mayor legitimidad social.
-¿Cómo se van a mejorar los controles de ingreso a la provincia?
-Estamos trabajando en un proyecto para reformular las estructuras de esos ingresos para dotarlos de tecnología y poder tener acceso rápido y eficiente a la detección de delincuentes que quieran ingresar a la provincia, con cámaras y sistemas de software que nos permitan hacer detección rápida de rasgos faciales, por ejemplo. Y también servirá para que ante la comisión de un delito grave dentro de la provincia poder implementar un sistema de cerrojo que haga más fácil la captura de los individuos.
-¿Cómo se va a llevar adelante el combate con la droga?
-Vamos a empezar a preparar a nuestras fuerzas policiales para el combate del narcotráfico del siglo XXI, que no será más el de los carteles de la cocaína, sino que será el de los productos químicos, como los de la serie Breaking Bad.
Y para eso hace falta un marco normativo que nos ayude a combatirla.
-¿Van a mantener el sistema de policías municipales que se inició en la gestión de Gioja?
-La idea es mantenerlo y con la intención de capacitar al personal en todo lo que tiene que ver con la prevención y detección de violencia familiar, porque son los primeros focos que nos hacen prender las luces de hipotéticas situaciones delictuales. Eso nos va a servir para prevenir casos que pueden llegar a ser más graves, pero que si los abordamos de manera temprana los vamos a poder solucionar.

