De cara al nuevo año, Francisco Alcoba habló de una especie de cepo para evitar contrataciones innecesarias en el Estado y dijo que ya están analizando los números para la negociación salarial con los estatales. En el plano político, aseguró que no comprende a los comporistas, que se autoexcluyen del PJ y los invitó a fundar un espacio nuevo y competir en las urnas. Además, señaló que a esta altura no es prudente que se abran focos de disputa por la sucesión de Gioja, a quien le puso fichas para continuar por otro mandato más en el sillón de Gobernador.

– ¿Está haciendo cuentas para la discusión salarial de febrero?

– Ya se ha comenzado a trabajar. Este año las clases empiezan más temprano, es muy conveniente que cuando vaya a comenzar el ciclo lectivo, esta cuestión que es la paritaria la tengamos salvada. Tenemos que tratar que así sea.

– La Nación ha adelantado una pauta aproximada de un 20 por ciento para sus propios empleados como cifra razonable. ¿Para ustedes es una referencia?

– Acá, lo que tenemos que hacer es ubicarnos en las expectativas que tenemos para 2013. Depende de cómo veamos las expectativas a futuro de cómo nos vamos a mover en el presente. Si de entrada nos queremos guiar de las publicaciones que no plantean un panorama desolador desde el punto de vista económico, con conflictos y problemas inflacionarios, todos los agentes económicos nos vamos a ir preparando para eso. Entonces, esto es lo primero que debemos ir viendo a pesar de que algunos dicen “claro, está la realidad de las góndolas”. Pero no nos olvidemos que aún la realidad de las góndolas se alimentan de lo que yo estoy esperando que va a ocurrir. A su pregunta puntual, la Nación ha dado una señal y está diciendo que un 20 por ciento es un valor razonable en el cual se podría discutir. Lo que hay que decir es “señores, tratemos de ubicar un valor racional y en función de eso empecemos a discutir”…

– ¿Para usted es razonable un 20 por ciento?

– Sí, sí. Creo que es razonable. Y acá va mi expectativa: tiene que haber una convergencia hacia la baja. Si yo le digo que van a aparecer todos estos opinólogos e institutos y van a dar que inflación vamos a tener. La que puede ser con un cierto asidero es la que ya pasó, pero también hay que depurar cómo se la midió y qué interés había de por medio. Pero lo que va a venir, es algo que tenemos que construir, no es algo que lo vamos a saber de antemano. Si yo estoy diciendo que partamos de un 20 y me dicen “nooo, porque va a ser mucho más” y me dice que será una cifra estrambótica y comienza esta puja. Lo que pienso es que con el diálogo tenemos que llegar a una convergencia y en eso estamos, nos estamos preparando.

– ¿La negociación arranca con los docentes?

– Normalmente ha sido así. Indudablemente lo que se conviene con el sector docente implica un anclaje, un punto de referencia muy fuerte y sirve de guía para terminar cerrando con el resto de los agentes estatales.

– Si tomamos la razonabilidad que usted le da al 20 por ciento, ¿podríamos concluir que el próximo aumento en San Juan será menor al 25 por ciento que se dio el año pasado?

– No, yo no he dicho que va a ser menos que el año pasado. He dicho que el valor que ha dado me parece razonable.

– Después del traspaso de contratados a planta permanente, ¿hay algún plan para evitar que se siga contratando personal y aumentando el gasto salarial?

– Sí, hay. Cuando salió la ley que produce la normalización de los contratados se cierra la puerta de una ley que permitía los contratos. Pero hace falta aclarar que hay áreas como Salud y Educación que son dinámicas y que necesitan de personal para los centros de salud que se construyen y las nuevas escuelas, porque de nada sirve tener edificios nuevos si adentro no hay personal para prestar servicios que sean buenos. En estos casos se justifica el sistema de contratos. En las otras áreas, si ya se ha encontrado la planta orgánica necesaria, no hacen falta más personas.

– ¿Y cómo van a controlar que no se contrate personal si no hace falta?

– Puede hacer un área que tenga una necesidad y para esos casos, en noviembre del año pasado se fijó una disposición que dice que todo contrato nuevo, es decir 2013, tiene que llevar la aproba

ción y el visto bueno de la Secretaría General de la Gobernación y de Hacienda. Si bien la ley cerró la puerta, dejó lugar a la excepcionalidad, pero va a tener que ser controlada por dos áreas para ver si realmente se justifica la incorporación.

– ¿Le parece razonable la cantidad de empleados que tienen los municipios?

– No, yo no he hecho el análisis y creo que además me excedería. Es como si la Nación viene a evaluar cuántos empleados tiene la provincia, son Estados diferentes.

– La práctica lo habilita a hacerlo, porque si un municipio mañana no tiene plata para pagar sueldos le va a ir a pedir a la provincia…

– Ahí está. Si vienen a pedir ayuda y muestran que su planta ha crecido excesivamente y que no está respetando con lo que voluntariamente adhirió, se quedarán sin ayuda.

– Algunos intendentes se quejan por lo bajo de que el nuevo plan de seguridad y los patrulleros les representan un gasto importante. ¿Le han planteado esta situación?

– Algunos me decían que aparte de las necesidades que tienen, se les suma esto y yo respondía: “qué buen momento, quizás sea para que recauden más y lo apliquen a este fondo”. En realidad, con el fondo de emergencia que maneja el Ministerio de Gobierno para los municipios, se les ha ayudado a solventar estos gastos.

– ¿Este año también se los va a ayudar con esos gastos?

– Yo sigo pensando que los municipios tienen que hacer un esfuerzo por recaudar mejor y creo que si hacen eso, van a ver que los fondos no les van a ser tan escasos. Cada municipio me ha dado un valor unitario distinto…

– ¿A qué se debe la diferencia de costos?

– Yo no he entrado a ese análisis, no me corresponde. Pero si queda un desfinanciamiento manifiesto, indudablemente que esto va a llegar a Hacienda y haré un análisis de costos. Cada uno me daba un costo unitario distinto, que puede obedecer a un montón de causas. Si esto causa un desfinanciamiento, al menos, va a tener que ser analizado. Pero yo no sería tan alarmista, creo que la cosa está bien y que si recaudan un poco más, lo financian sin ningún problema.

– Gioja en estos días balbuceó que habrá algunos cambios. ¿En su Ministerio habrá algún cambio?

– En mi Ministerio, sí. Es algo que también se dijo de esperar un tiempo, porque se necesitaba esta persona en otro lugar trabajando. Sí, sí, en Hacienda habrá un cambio.

– Entonces ya sabe quién se va y quién llega…

– Sí.

– ¿A quiénes involucra el cambio?

– Los anuncios los hace el Gobernador. Le digo que habrá un cambio porque no hay nada que ocultar, pero no me pida que yo haga el anuncio. Eso lo tiene que anunciar el Gobernador, los tiempos los define él.

– ¿Ha visto señales de algunos dirigentes del PJ que quieren empezar a discutir la posibilidad de suceder a Gioja?

– He visto el año pasado algunos aprontes. Pero porque el horno no estaba para bollos, creo que hubo un entendimiento de bajar esas apetencias. Pero existen y están.

– ¿De quién o quiénes?

– No sé, se me ocurre describir un hecho general. No critico esas apetencias, creo que pueden seguir existiendo, están bien, dentro de la política deben existir. Ahora, cuidado, no nos almorcemos la cena, dice un viejo filósofo (risas). No vaya a ser que por adelantarnos tanto, vayamos a fagocitarnos y a producir más daños que beneficios.

– ¿Cree que Gioja debería ser volver a ser candidato a Gobernador?
– Sí. Pero lo primero que hay que tener en cuenta cuál es la voluntad de él. Si está en condiciones y tiene ganas, a mí no me caben dudas que tiene que seguir. Me gustaría que este proyecto de San Juan siga, el que me da garantías es Gioja y me guío simplemente por la experiencia.

– Deduzco que los demás les despiertan dudas sobre la capacidad para darle continuidad al modelo…

– Es la duda elemental de aquellos que uno conoce y aquello que no conoce. Si alguien está llevando bien algo, ¿por qué lo voy a cambiar? Lo que digo es que para qué voy a apostar a algo que puede llegar a ser cuando puedo apostar a seguro. Acá estoy jugando a ganador, sé que puede hacerlo.

– ¿Le gusta que el PJ esté disputando poder con una agrupación como La Cámpora?

– Yo soy justicialista y entiendo que en el justicialismo pueden existir líneas. Pero, será por una cuestión generacional, que La Cámpora es para gente muy joven, yo no la comprendo, no la entiendo. Yo ya soy viejito, ya no puedo estar en La Cámpora. Es una cosa que se cierra, no la logro comprender muy bien. Cuando hacemos estas exclusiones, como peronista, no, no me gusta.
– ¿No será una exclusión por cuestiones ideológicas?

– El justicialismo es un movimiento, es muy amplio y no le tengo miedo a eso. Sí le tengo miedo a cuando en sector se siente dueño de la verdad absoluta. Entonces, yo por ahí veo que en La Cámpora sienten como que tienen la verdad e inclusive, se cierran en ellos mismos. Y creo que podrían estar saliéndose de esa contención que puede hacer este movimiento.

– En otras provincias como Mendoza, dirigentes de La Cámpora han logrado tener cargos en el Gobierno. ¿Usted podría compartir eso aquí en San Juan?

– A mí no me asusta compartir cargos, lo que me interesa es compartir proyecto y una filosofía. El problema es cuando nos aislamos, y diferenciamos. No sé si es el justicialismo el que dice que La Cámpora no pertenece al justicialismo, sino que la propia La Cámpora dice que no pertenece al justicialismo. Si ellos mismos se quieren sentir excluidos, entonces a confesión de partes, relevo de pruebas. Pónganse nombre y apellido, ubíquense y que la gente elija.

– ¿Corre lo mismo para las otras agrupaciones kirchneristas, como Colina, Unidos y Organizados?

– Creo que todavía les falta definirse. Si estamos todos dentro del justicialismo, no tengo ningún inconveniente. Y podré discutir con otro compañero. El problema es si me autoexcluyo. Yo no he sacado los pies del plato.

– Ruperto Godoy está al frente de Unidos y Organizados en la provincia, ¿cree que sacó los pies del plato?

– No lo sé. Pasa que a La Cámpora la tengo un poco más clara, Unidos y Organizados no sé todavía muy bien como están definidos.
– Él es de su misma generación y con estas agrupaciones encabezó algunas movidas políticas…

– No, yo creo que han sido aprontes. Pero bueno, si somos todos compañeros, adentro del partido discutiremos. Porque como decimos nosotros, los peronistas somos como los gatos, no estamos peleándonos sino reproduciéndonos.

– ¿Lo incluye en los aprontes que vio por el tema de la sucesión?
– Sí, sí, lo incluyo dentro de los aprontes. Está dentro de las reglas de juego, pero todo a su tiempo.