La presidenta Cristina Fernández de Kirchner destacó ayer, al encabezar el acto de inauguración de la Feria del Libro de Frankfurt, que la Argentina destina un porcentaje del Producto Bruto Interno (PBI) a la educación, superior al que destina al pago de su deuda externa.
Ayer, en un tramo del discurso, la Presidenta sostuvo que "nunca" fue "neutral" y que "nunca lo será" y remató, con humor, que "para neutrales están los suizos", lo que provocó risas entre el público, aunque luego aclaró que se trataba solamente de una "broma" y recordó tener familiares de esa procedencia.
La mandataria, al destacar el pabellón que tendrá el país en la Feria, aseveró que "lo que ustedes van a ver es una Argentina sin maquillaje, una Argentina tal cual es, acá la única maquillada es esta Presidenta".
La jefa de Estado destacó que "en 2002 la Argentina destinaba el 5 % de su PBI al pago de la deuda externa y el 2 % a la educación; hoy es el 2 % al pago de la deuda, y el 6,47 a la educación".
En referencia al espacio argentino en la Feria de Frankfurt, resaltó: "Lo que van a ver es un país vibrante, en movimiento, que nunca se resignó, ni aún en los peores momentos, cuando todo parecía que estaba mal" y aseguró que "hubo siempre una resistencia muy fuerte, para construir esa Argentina de hace 200 años, que imaginaron hombres como Mariano Moreno, (Bernardo) Monteagudo, o (Juan José) Castelli". "Yo me resisto a la idea de la derrota permanente, por eso tal vez nunca me resigné a terminar con las guerras y los conflictos, étnicos o religiosos", afirmó.
En otro orden, destacó la "presencia de más de 70 escritores que nos acompañan" en el acto de inauguración. La mandataria además señaló que "como lectora incansable" que es, "jamás hubiera pensado estar en la ceremonia de apertura de este importante evento", pero destacó que "las utopías a veces se convierten en realidad".
Previamente, la Presidenta advirtió que "es necesario formular nuevas teorías para un mundo que cambia", tras firmar un acuerdo entre el gobierno argentino y la Escuela de Frankfurt. "El gran desafío del mundo, en el que parece que todo se ha derrumbado, es crear nuevos marcos teóricos y políticos. Desde la Argentina vamos a hacer nuestros aportes. El desafío en esta etapa es similar de la primera Escuela de Frankfurt", acotó, en referencia a la corriente filosófica de la República de Weimar.
"Tras la caída del muro de Berlín, de las Torres Gemelas, y del muro de Wall Street es necesario formular nuevas teorías para un mundo que cambia", consideró, en el acto del que además participaron el canciller Héctor Timerman, los ministros de Educación, Alberto Sileoni, y de Ciencia Lino Barañao, de Cultura Jorge Coscia, y la embajadora Magdalena Faillace, entre otros.
Después de transmitir su mensaje, la presidenta Cristina Fernández se reunió con el ministro de Relaciones Exteriores, alemán, Guido Westerwelle.

