Por estos días España vive momentos conflictivos ya que a fines de julio el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, ordenó no realizar el referendo impulsado por Catalunia para que la gente vote si quiere o no independizarse del resto de España. Si bien era un resultado cantado, ahora los catalanes esperan una respuesta política de su líder, el presidente Artur Mas. Al menos en Barcelona y zonas aledañas el tema ha dominado la agenda pública por la expectativa que genera el acatamiento o no catalán a la orden del presidente Rajoy. En medio de ese conflicto, el delegado territorial charló con DIARIO DE CUYO.

-¿La lucha catalana es por dinero?
-Nosotros queremos básicamente el reconocimiento de lo que somos. Nosotros contribuimos al Estado con una diferencia que va entre 8 y 16 mil millones de euros cada año. Lo que queremos es que esta solidaridad a la que nunca nos hemos negado, sea en unos términos justos. No hay ninguna zona en el mundo que sea tan solidaria como nosotros. Hacemos una apuesta por nuestros propios recursos.

-¿Entonces sí es por dinero?

-Es una lucha por el respeto, por la dignidad, por reconocimiento, pero obviamente también por dinero. No nos engañemos porque al final la economía lo que hace es poder dar mejores servicios a los ciudadanos, mejor calidad hospitalaria, mejor calidad en la educación. Básicamente hablamos de eso. El dinero por sí solo no alcanza, sirve cuando se invierte en cosas positivas.

-¿Sigue siendo optimista?

-En el fondo es un tema de reconocer legitimidades. Mire, la propia Constitución española cuando se hizo ya puso en su momento que España estaba formada por nacionalidades y regiones. Nosotros queremos que se nos reconozca el término Nación que es lo que ha sido Catalunia. Por historia, por tradición, por cultura, por lengua, por orígenes, por Código Civil, por manera de ser, por voluntad, por integración a Europa. Siempre ha sido una situación diferente de lo que se vive aquí a lo que se vive en otras zonas del país, por supuesto, respetables todas ellas. Pero queremos un reconocimiento a lo que somos.

-Sorprende la lucha…

-Es pacífica, ordenada.

-¿Hasta dónde cree que llegará esto, habrá referendo?

-Yo creo que en el mundo nosotros somos históricamente una comunidad que se ha reivindicado con lo que es, sufrimos una derrota hace trescientos años, pero igual continuamos con la misma voluntad de ser. Esto creo que es un buen ejemplo para el mundo, ustedes también tienen que tener voluntad de ser de donde son, de sentirse bien y de trabajar para las generaciones que hay ahora y para las que vengan por la manera de ser. No queremos ser exclusivos ni excluyentes, pero queremos ser integradores sin perder lo que somos. Que se haga referendo o no dependerá de las circunstancias políticas. Nosotros seguiremos demandado lo que nos corresponde.