El embajador de Chile en Argentina, Adolfo Zaldívar, es la máxima figura política invitada a participar en el Cruce Cordillerano. Llegó acompañado por sus 3 hijos, Juan Pablo, Francisco y Adolfo, y su yerno Stefan Franken. Y antes de partir rumbo a Barreal habló de la necesidad de integración entre Argentina y Chile y de la importancia de la obra del túnel en el paso de Agua Negra.

-¿Cuál es el sentido de su participación?

-Yo acepté ser embajador en la Argentina para trabajar por la integración y no creo posible el futuro separados. Y lo voy a decir por enésima vez: Argentina no puede solo, pero Chile tampoco puede solo, quizás juntos podamos.

-¿Cómo está el proyecto del túnel desde el punto de vista del Gobierno chileno?

-Yo creo que estamos listos. No me quiero anticipar porque lo deben anunciar la presidenta Cristina Fernández y el presidente Sebastián Piñera, pero el gobernador Gioja se anticipó, trabajaron duro acá, porque ya están los estudios de ingeniería, los de geología, tienen en el prepuesto el aval para los fondos necesarios y se ha llegado a un acuerdo con Chile también para pagar lo que nos corresponda. Es una obra pública, tiene que llamarse a licitación. Yo soy embajador, por mí diría vamos luego, mientras antes mejor, porque hay una frase de Perón que dice que Argentina y Chile no suman, multiplican. Entonces hay que ponerse rápido a multiplicar.

-¿Qué va a significar cuando esté la obra?

-Para Argentina, poder pasar la producción del interior, por ejemplo de Jujuy, de todo el Noroeste Argentino y de Salta, y lo digo yo porque mi abuela es de Salta. Es muy difícil que esa producción salga por el Atlántico, si sale va a ser muy caro, pero por el Pacífico se puede estar en 4 ó 5 horas, y salir por el Pacífico. Eso lo tenemos que hacer juntos y para ello hay que seguir el camino de la integración que abrió Gioja. Y en eso yo no puedo menos que respaldar a mi gran amigo acá.