El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, reclamó ayer "racionalidad" al Poder Legislativo para que no se apruebe un proyecto para incrementar la jubilación al 82 por ciento del salario mínimo, vital y móvil, y evitar que el Gobierno tenga "que vetar una cosa de estas características, porque es demencial".
"Entre mentiroso, por decir que le van a dar, y antipático, me quedo con ser antipático. Prefiero ponerme colorado una sola vez y no verde todos los días", sostuvo el funcionario. En declaraciones a radio Mega, Fernández sostuvo: "Quiero creer que la racionalidad va a tener un triunfo en este caso, buscar que uno no tenga que vetar una cosa de estas características, porque es demencial".
Cuando se le señaló que un eventual incremento en los haberes de los pasivos fue apoyado por el líder sindical Hugo Moyano, Fernández respondió: "¿Qué quiere que diga el secretario general de la CGT? ¿que no está de acuerdo con que le den más plata a los jubilados?". "Ahora, la realidad es que el proyecto no es de Moyano, sino de quienes están tratando de sacarle a esto una ventaja politiquera, y en eso hay que pararlo", señaló.
El jefe de Gabinete calificó la iniciativa como "un despropósito, nada más que eso", y agregó que "en el mundo no existe el 82 por ciento móvil, solamente existe en Luxemburgo. Nuestra Argentina no lo va a poder hacer nunca". "La expectativa por suerte cambió. Antes la gente se moría mucho más joven y entonces eran muchos más los activos que los pasivos, una proporción de tres a uno, cuatro a uno, de forma tal que se generaran los fondos para poder pagar", explicó.
Fernández precisó que "hoy cada vez van a ser menos (los activos), e inclusive aquellos que son monotributistas no contribuyen a las cajas de jubilaciones sino a través de un ingreso tributario que alguna vez habrá que replantearlo, porque no resuelve ni garantiza los fondos para poder llevar a la práctica esta situación".
Insistió en que la iniciativa "es un invento politiquero. Los grandes defensores son el senador (radical) Gerardo Morales y (la diputada de la Coalición Cívica) Patricia Bullrich, que son los que le sacaron del bolsillo a la gente un 13 por ciento y lo justificaban". Para Fernández, un eventual veto "es el objetivo que están persiguiendo quienes ven la política como una mezquindad nada más y no como una ventaja para los viejos que tanto hicieron por nosotros. No lo ven como una solución".
De prosperar el proyecto, que cuenta con el respaldo de los principales partidos opositores, la jubilación mínima pasaría de 895 pesos a 1.230 pesos. De acuerdo con los cálculos de los diputados, el aumento demandaría unos 16.000 millones de pesos al año.
La iniciativa legislativa de la oposición supone también la universalización del fallo Badaro, emitido por la Corte Suprema de la Nación. En ese caso, el máximo tribunal dispuso en 2007 aumentar un 88,6 por ciento el haber de un jubilado (Adolfo Badaro) para compensar la ausencia de ajustes en el período 2002-2006, según la evolución de los salarios. A su vez, el proyecto unificado de la oposición prevé que la movilidad se calcule así: 50 por ciento en base al índice general salarial y el otro 50 por ciento en base a la recaudación del sistema previsional.

