El enfrentamiento entre el Sindicato Médico y la empresa que presta el servicio de ambulancias se encamina a una tregua. Fuentes calificadas aseguraron que la Subsecretaría de Trabajo hoy convocará a los protagonistas a una conciliación obligatoria para que se sienten a solucionar el conflicto salarial y laboral, entre el martes o miércoles de la próxima semana. Desde el gremio, Daniel Sanna, el secretario general, adelantó que si se dicta la medida, la van a acatar y suspenderán el paro previsto para el 4 de agosto. Sucede que en esa instancia, la entidad gremial no puede llevar a cabo un plan de lucha, ya que se expone a ser sancionada con una multa. El marco de negociación dura 15 días hábiles desde su notificación, por lo que el plazo se extenderá hasta el 21 del mes que viene. Así, desde el anuncio de la huelga, queda un margen de 17 días de espera.

El paro de 24 horas que había anunciado el gremio consistía en que los médicos que cumplen sus tareas en las ambulancias sólo iban a atender casos graves. La medida de fuerza no es nueva, ya que la puja se desató hace poco más de un mes (ver Cronología). Si bien la disputa es entre el sindicato y una empresa privada (Buenos Aires Call), el Gobierno también tiene puesta su mirada en la marcha de las negociaciones debido a que está en juego la atención de la población ante una emergencia en su salud, por lo que la suspensión del servicio pone en riesgo la vida de los enfermos. Fuentes del Ejecutivo siguen barajando la alternativa de recurrir a la Justicia para garantizar la prestación, en el caso de que fracasen todas las instancias administrativas y los profesionales vayan al paro. La estrategia es presentar, a través de Fiscalía de Estado, un amparo invocando que se trata de un servicio esencial que no se puede interrumpir y acompañarlo por una cautelar que obligue a los médicos a no abandonar sus puestos de trabajo. La gestión giojista utilizó dicho mecanismo en otros conflictos, como en los extensos paros que hizo UDAP, en los que los jueces hicieron lugar a las cautelares y se normalizó el servicio.

La conciliación obligatoria se dictará luego de que no hubiera acuerdo en la última reunión voluntaria que ambas partes mantuvieron el pasado viernes. En ese encuentro, los médicos debían decidir si aceptaban o no el aumento salarial del 32 por ciento, en 2 tramos, para aquellos que trabajan en el sistema de ambulancias. Sin embargo, a la discusión agregaron el reclamo de que no se desdoblara el aguinaldo y el pago de viáticos por viajes a Mendoza y Buenos Aires para trasladar pacientes. Tras fuertes cruces, el diálogo quedó trunco. En ese momento, el subsecretario laboral, Roberto Correa Esbry, manifestó que “me parece que el gremio fue a romper la negociación”. Por su parte, Sanna señaló que se trataba de puntos cuyos tratamientos estaban acordados. Ahora, el sindicalista manifestó que asistirá a la conciliación obligatoria “porque no nos vamos a salir del marco legal”.

El gremio se ha convertido en el más combativo de la gestión giojista y con el Ministerio de Salud tiene abiertos distintos frentes de batalla (ver recuadro). En el sector de ambulancias, la amenaza del plan de lucha consiste en que los médicos atenderán sólo casos de urgencia, es decir en los que está en peligro la vida de las personas (llamados códigos rojos), como ACV, infartos y accidentes con consecuencias graves. Significa que las consultas domiciliarias, los traumatismos leves y hasta fracturas sin mayores riesgos no serían cubiertas.