Tras la fuerte crítica del cortista Adolfo Caballero al sistema de salidas de los presos en la cárcel de Chimbas, el ministro de Gobierno, Emilio Baistrocchi, coincidió con los dichos del funcionario judicial al expresar que “el Penal no sirve para recuperar al detenido, no está cumpliendo esa función”. El titular de la cartera política mencionó como causales de los problemas a la superpoblación en la prisión y a la falta de profesionales para darles tratamiento a los internos. Para solucionar esos inconvenientes adelantó que a principios del año próximo quieren licitar la construcción de un nuevo establecimiento carcelario, con la intención de tenerlo listo en 2019 aunque todavía no definen dónde estará ubicado, y la designación de médicos, psicólogos y un psiquiatra.
En la edición del domingo de DIARIO DE DE CUYO, el cortista Caballero manifestó que “en la práctica las cárceles no sirven, no funciona el sistema de permisos para recuperar a los detenidos”. El funcionario había sido consultado luego de que este diario tuviera acceso a un informe oficial sobre el régimen de permisos para salir que tienen los internos en el Penal, que reveló que de 309 presos que gozan de distintos beneficios, 96 han violado el sistema y han terminado escapándose, es decir que casi 3 de cada 10 reclusos con chances de empezar a abandonar la cárcel, no vuelve. Los datos trascendieron tras el escándalo por la fuga del conocido delincuente Miguel Ángel “Taza” Albornoz, quien todavía está prófugo tras escaparse por cuarta vez cuando era beneficiario de salidas transitorias.
El proyecto oficial es construir una nueva cárcel, aunque todavía no está determinado el lugar, con una capacidad para unos 700 internos. La penitenciaría actual puede albergar a 700 presos, pero la población asciende a 1.360 internos, según dijo el funcionario. Para avanzar en el proyecto el ministro tiene previsto viajar mañana a San Luis, donde en el 2014 fue inaugurado un moderno complejo que es modelo en el país (ver aparte). Pero no es lo único que está en carpeta en el Gobierno. También licitaron la construcción de 6 nuevos pabellones, que permitirán albergar a 230 internos. Y ya empezó la edificación de pequeños pabellones para dar techo a los beneficiarios del sistema de salidas transitorias, con capacidad para 160 reclusos. En lo edilicio además quieren trasladar la cárcel de mujeres a un nuevo espacio para recibir a una población de 86 internas.
La falta de profesionales es otro déficit de la cárcel, según dijo Baistrocchi, y por eso quieren incorporar un psiquiatra, 2 psicólogos y más médicos.
El régimen de salida de los detenidos está contemplado en la Ley 24.660, una norma nacional que sólo puede ser modificada por el Congreso Nacional. La que autoriza o no la salida de los internos es la jueza de Ejecución Penal, Margarita Camus, lugo de un informe confeccionado por un gabinete de profesionales del Penal (ver Los pasos).

