La gobernadora de Tierra del Fuego, Fabiana Ríos, volvió ayer a meterse en un lugar destacado de la historia política de la Argentina al ganar su reelección en el balotaje que disputó con la candidata del Frente para la Victoria, Rosana Bertone quien había resultado vencedora de la primera vuelta con casi 9 puntos de ventaja.
Escrutadas el 100% de las 287 mesas, el Partido Social Patagónico (PSP) obtuvo 36.201 votos, el 50,22% del padrón, mientras que el FpV cosechó 35.255, el 48,91%.
El resultado causó sorpresa porque Bertone había ganado la primera vuelta gracias al importante aporte de votos que le sumaron las colectoras, que para el balotaje, se habían expresado mayoritariamente a favor de la postulante kirchnerista.
A la expectativa generada por un eventual triunfo de Bertone había contribuido también una encuesta a boca de urna que la daba ganadora por varios puntos, por lo que los festejos comenzaron temprano en el bunker de la candidata, quien fue secundada en la fórmula por Martín Pérez, un joven perteneciente a la agrupación "La Cámpora". Cuando comenzó a avanzar el escrutinio las voces se fueron apagando en el gimnasio María Auxiliadora de Río Grande, donde se había instalado el FPV, y los gritos de felicidad se trasladaron al local partidario del PSP, en la misma ciudad, adonde anoche se hizo presente la gobernadora.
Igual, el triunfo suma para el gobierno nacional ya que la gobernadora fueguina es aliada de la presidenta Cristina Fernández.
En junio de 2007, Ríos se había convertido en la primera mujer electa gobernadora del país al imponerse a otro candidato kirchnerista, Hugo Cóccaro. Pero la victoria de ayer fue más ajustada que la de 2007, aunque casi impensada. Ella misma sintió esa sensación el domingo anterior ante el mandato de las urnas en la primera vuelta. A las 21 dejó Ushuaia y viajó con su esposo y sus dos hijas a Río Grande con la cabeza gacha casi resignada. Tenía, al parecer, poca fe de torcer el rumbo en el balotaje. Sin embargo, en la primera vuelta hubo dos datos clave que le dieron espacio para soñar: que el caudal de votos en blanco del domingo 26 de junio, cuando las cenizas del volcán chileno se hacía sentir en la provincia austral, llegó al 11,33%; y que la cantidad de gente que no concurrió a votar fue del 34%. El impacto del voto en blanco fue menor, pero el balotaje no logró convencer a los votantes que faltaron a la primera cita ya que el ausentismo fue tan alto como el anterior.
Igual, anoche Ríos de pudo desahogar.
Conciente de lo que había logrado, tras la confirmación de su triunfo, Ríos aseveró que el resultado se trató de una "epopeya" y un "milagro de todos los fueguinos". "La emoción que veo en las caras de ustedes tiene que ver con una epopeya", expresó Ríos durante un discurso pronunciado en su local de campaña, en la ciudad de Río Grande. Ríos instó a "todos" los habitantes a "construir" la provincia, entre ellos "radicales y peronistas", y señaló que "el milagro" del triunfo sobre Bertone "lo hicieron todos los fueguinos".
Y agregó que los fueguinos eligieron "seguir apoyando este modelo que, con un enorme esfuerzo, sacó a la Tierra del Fuego de su peor momento".
En relación a su gestión, la mandataria provincial explicó que recién hoy lunes dará a conocer si realiza cambios en su gabinete, una posibilidad que había deslizado el ministro de Gobierno, Guillermo Aramburu. Y volvió a tender puentes hacia la Casa Rosada.

