Sin posibilidades a la vista de un entendimiento electoral que evite la disputa en las urnas, el Partido Bloquista se encamina a celebrar las internas para renovar autoridades el domingo 31 de agosto, según confirmaron fuentes de la fuerza. En la contienda se anotan la actual presidenta, Graciela Caselles, dispuesta a renovar el mandato, y en la vereda de enfrente se encuentra Juan Domingo Bravo, con ganas de pelear por segunda vez consecutiva el mando del partido de la estrella a la actual conducción. La fecha fue la consecuencia de un fallo del juez Federal Miguel Gálvez, que obligó a la agrupación a fijar un cronograma luego de que la Convención prorrogara los mandatos.
La única posibilidad de evitar el enfrentamiento y de alcanzar una lista de unidad sería que la conducción partidaria apure la ruptura del acuerdo electoral con el justicialismo, pero Caselles dice que por ahora no es el momento y que esas definiciones se deben dejar para más adelante. Así las cosas, Bravo dijo ayer que “seguimos con la idea de presentarnos”.
En una decisión polémica, los seguidores de Caselles en la Convención dispusieron en abril extender el mandato de la actual presidenta y suspender hasta nuevo aviso el proceso de renovación de autoridades. Fue con el argumento de que iban a reformar la Carta Orgánica partidaria, desgastada con el paso de los años. Pero los opositores, lejos de quedarse con los brazos cruzados, presentaron un pedido de nulidad ante el juez Gálvez. Tras fracasar un par de reuniones de conciliación, el magistrado resolvió dejar sin efecto la decisión del órgano partidario y ordenó que se pusiera en marcha un calendario electoral. El cronograma previsto contempla para el 13 de julio el cierre de listas. Hasta esa fecha habría tiempo para alcanzar un entendimiento, que hoy no se ve como posible.
Después de años de fuertes enfrentamientos por la continuidad del acuerdo electoral con el PJ, tanto Bravo como el exintendente Enrique Conti, otro dirigente enfrentado con Caselles, ponen como condición excluyente de cualquier acuerdo que la conducción le ponga fin de inmediato a la relación con el giojismo. El primero quiere ir a la urnas, pero Conti parece más decidido a avanzar en su idea de atar un acuerdo por fuera del partido con el basualdismo.
Incluso, después de años, tanto Conti como Bravo, por separado, han tenido encuentros con Caselles, pero no se vieron avances en las relaciones. Según fuentes partidarias, de las reuniones sólo hubo una coincidencia: todos dicen que el bloquismo tiene que llevar candidatos propios en 2015. El problema es qué camino transitar para apuntar a la meta.
La última vez que Bravo enfrentó a Caselles fue para las internas que tuvieron lugar el 24 de junio de 2012. En esa oportunidad, el oficialismo se alzó con el triunfo con el 57 por ciento de los votos, mientras que la oposición, encarnada por el hijo del caudillo, don Leopoldo Bravo, cosechó el 43 por ciento los sufragios.

