Con Grecia como protagonista excluyente de la Cumbre del G-20, la presidenta Cristina Fernández reprochó a los líderes mundiales por “no haber acabado con el anarco capitalismo”, los instó “a aumentar la regulación de los mercados” y que “tomen decisiones tengan en cuenta a la gente y que no respondan solamente al interés de los mercados”.

Al intervenir en la primera jornada de la Cumbre del G-20 en Cannes, Francia, la mandataria ratificó su rotundo rechazo a las recetas de ajuste aplicadas a los países en crisis de la zona euro y puso como ejemplo lo que le pasó a la Argentina en 2001.
La Presidenta afirmó que “no puede ser que Grecia, un país que tiene 10 millones de habitantes deba 350.000 millones de dólares y que alguien piense que puede pagarlo”.

Contrastó esta situación con lo sucedió en Argentina, cuando a principios del 2000 “debía 160.000 millones de dólares y era imposible de afrontarlo”.

Además en el transcurso del debate la crisis argentina de fines de 2001 fue citada por mandatarios de varios países, entre los que se contaron el de México, Felipe Calderon; y el primer ministro de Turquía, Tayyip Erdogan, quienes se pronunciaron a favor de que en el caso de Grecia se busque ‘una solución más completa que la que sucedió con Argentina, a la que se le prestó plata y luego fue abandonada a su suerte‘.

Cristina, como ya lo había hecho en cada una de las cumbres en la que le tocó participar durante los últimos tres años, dijo a los líderes del G-20 que se impone hablar “de las calificadoras de riesgo que avalaron durante años este tipo de comportamiento, creando una situación totalmente ficticia”.
Recordó que antes de que estalle la crisis griega las calificadoras “castigaban a la Argentina, mientras decía que Grecia tenía capacidad de pago” y daban su aval a nuevos endeudamientos que desembocaron en la situación actual.
Para la Presidenta, los líderes mundiales se han equivocado en poner a los bancos, y no a los consumidores, en el corazón de sus soluciones.

‘Estamos peor que hace tres años. ¿Cómo vamos a reactivar el crecimiento económico si no hay consumo?‘, cuestionó. “Vivimos un anarco capitalismo donde nadie controla a nadie”
“Hemos intentado por casi tres años tomar determinados medicamentos con determinados médicos y la salud del paciente se deteriora cada vez. Es momento de cambiar de médico y probar nuevos medicamentos”, dijo.

“A menos que pongan a los consumidores en la lista de las prioridades de sus políticas, los líderes mundiales corren el riesgo de ver más descontento social canalizado en movimientos como Ocupa Wall Street”, sostuvo.

“Es mejor enfrentar esos poderosos intereses minoritarios, por más poderosos que sean, en vez de enfrentar la furia de la sociedad. Se los dice una argentina que vivió la crisis del 2001”, dijo en referencia a las corridas bancarias y posterior default.
Europa, sin decirlo de manera explícita, quiere que el G-20 se exprese en torno a la situación de Grecia en su documento final. Es que Grecia es la punta del iceberg y se teme que el efecto dominó termine por hacer entrar en coma a otros países que se encuentran en serio riesgo como Italia, España y Portugal y que esto eche por tierra al experimento que nació hace trece años llamada Euro. Aunque tampoco se descarta una salida de Grecia de la zona.