En el marco del escándalo que estalló en el Concejo Deliberante de Rivadavia, ayer salió a la luz una evidencia judicial que de momento complica la situación de la periodista y excandidata basualdista Alejandra Ruiz. Fuentes judiciales aseguraron que su trazo de escritura es el mismo que aparece en los panfletos que fueron repartidos en el departamento para amenazar al concejal Angel Peña. El dato surgió de una pericia caligráfica y podría ser clave para que el juez de la causa decida si procesa o sobresee a la única sospechosa de los presuntos aprietes. El abogado defensor advirtió la posibilidad de impugnar la pericia.

El escándalo en Rivadavia se desató en febrero, cuando Ruiz fue detenida como sospechosa de la coacción que el concejal Peña (del partido PRO) denunció que venía sufriendo desde enero. Según el edil, recibió amenazas telefónicas y escritas y un atentado incendiario en su casa. Le decían, contó en su momento, que tenía que renunciar a su banca por estar asistiendo en su rol de abogado a un violador (ver aparte).

Ruiz, que es la suplente de Peña y quien asumiría en su lugar si renuncia, fue sometida a una pericia caligráfica a pedido del juez Guillermo Adárvez. Escribió una frase en un papel y se comparó su letra con lo que decían unos panfletos contra Peña que fueron secuestrados por la Policía en un allanamiento que hizo en la casa de la periodista. Según le dijeron a este diario las fuentes, surgió que se trata del mismo trazo caligráfico.

Las fuentes aseguraron que ahora hace falta determinar qué uso le dio Ruiz a esos panfletos, es decir si los utilizó para apretar a Peña. Por otra parte, se los tiene que comparar con los que circularon en Rivadavia.

Antes de resolver la situación procesal de Ruiz, el magistrado espera contar con las pruebas que ordenó sobre el teléfono de Ruiz. Así, busca determinar si desde ese aparato salieron las presuntas amenazas.

Mientras tanto, el abogado de Ruiz, César Jofré, puso en dudas la pericia y dejó abierta la posibilidad de impugnarla.