En el acto de cierre de campaña, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner volvió ayer a formular una convocatoria a la unidad de los argentinos y adelantó estar ‘dispuesta a desarrollar todas las políticas que beneficien a los 40 millones de argentinos‘.
Admitió que ‘estamos en un momento turbulento del mundo‘ durante el acto en el Teatro Coliseo en la ciudad de Buenos Aires, junto su compañero de fórmula, el ministro de Economía Amado Boudou. ‘Yo no le guardo rencor a nadie, las cosas que han pasado me obligan a abrirme cada vez más, a tender la mano, a superar las diferencias‘, dijo en lo que pareció un mensaje dirigido hacia sectores que, como el campo o parte de la dirigencia gremial, tuvieron fuertes diferencias con el gobierno.
Cristina destacó la importancia de buscar un ‘punto de unidad para superar diferencias sin perder la identidad‘. Aunque admitió en este sentido que ‘no es fácil hacerlo porque hay intereses‘, remarcó que ‘lo importante es que cada uno de esos sectores que defienden sus derechos comprendan que gobierno para los 40 millones de argentinos‘.
Al protagonizar lo que en los hechos se transformó en el único acto estrictamente de campaña de cara a su reelección, la mandataria habló mientras en primera fila estaba el secretario de la CGT, Hugo Moyano, que en los últimos meses profundizó sus diferencias con ella.
Con la prolija escenografía, los organizadores buscaron la forma de mostrar el respaldo de la ‘gente común‘ al modelo. Por esa razón, estuvieron en el escenario sólo los protagonistas de los spots publicitarios de la campaña de Cristina: entre ellos, un trabajador de un astillero y un desempleado.
Aunque el ministro Boudou no pronunció ningún discurso, se llevó el elogio de la presidenta que lo definió como ‘la fuerza de la alegría‘. En su mensaje, cargado de emotividad en las varias oportunidades en que recordó a su esposo y antecesor, Néstor Kirchner, la presidenta defendió una vez más el proyecto iniciado en el 2003 que nos permite ‘pensar por primera vez a mediano y largo plazo‘.
Aprovechó para reclamar al Congreso que, a diferencia de 2010, le apruebe el Presupuesto 2012, adelantó que bajó la desocupación y admitió que ‘estamos en un momento difícil, complejo y turbulento del mundo‘.
Estuvieron en el Coliseo los miembros del gabinete, los hijos de la Presidenta, Máximo y Florencia y varios gobernadores, entre otros invitados. La delegación sanjuanina estuvo encabezada por el gobernador José Luis Gioja.

Fuentes: Agencias de noticias DyN, Télam y Efe