El enfrentamiento entre funcionarios del municipio de Rivadavia y la jueza de Faltas del departamento sigue sumando capítulos conflictivos. Luego de la denuncia de Gladys Abelín, que desembocó en el procesamiento por abuso de autoridad contra Roberto Correa, diputado proporcional electo, y Ramón Molina, presidente del Concejo Deliberante; las partes cruzaron acusaciones de grueso calibre ayer. El futuro legislador aseguró que en el medio hay cuestiones personales de la jueza; mientras que el abogado de la magistrada retrucó que los funcionarios creen que pueden hacer lo que quieran.

Correa y Cayetano Dara, el abogado que representa a Abelín, quien no quiso hacer declaraciones, hablaron para DIARIO DE CUYO On line y en sus palabras salió a la luz la disputa de poderes en el departamento y una visión diametralmente opuesta sobre el origen del Juzgado. Inclusive, en la pelea sobrevuelan acusaciones mutuas sobre motivaciones personales. La contienda entre la jueza de Faltas y el Ejecutivo municipal no es nueva y registra antecedentes problemáticos, como el pedido de juicio político que efectuó Abelín contra el intendente Elías Álvarez (ver aparte).

La causa tuvo su origen en febrero de 2008, cuando la jueza Abelín, hermana del ex intendente Jorge ‘Coco‘ Abelín y esposa del ex diputado Héctor Tejada, ordenó la clausura de una conocida parrillada. El procesamiento que resolvió Mónica Lucero, titular del Tercer Juzgado Correccional, estableció que Correa, como secretario general del municipio, y Molina, como reemplazante del jefe comunal, dejaron sin efecto por 6 meses la clausura. El fallo explicó que los funcionarios se atribuyeron competencias que le corresponden al Juzgado de Faltas, cometieron el delito de abuso de autoridad y dictaron una orden contraria a la Carta Orgánica de Rivadavia. Sobre ese punto, el diputado electo manifestó que ‘jamás violé una norma. Desde el municipio dejamos crecer a los comerciantes‘ y agregó que ‘no es la primera vez que lo hacemos, ya lo hicimos en enero con una empresa de transporte. Parece que en ese momento a la jueza no le molestó‘.

Dara, el abogado que patrocina a Abelín y que denunció a los dos funcionarios, señaló que ‘Álvarez y Correa quisieron llevarse puesto al Juzgado por no responder a las pretensiones del ejecutivo‘.

Sobre el origen del Tribunal de Faltas, el secretario general de Rivadavia resaltó que ‘acá hay una cuestión personal de la jueza Abelín, que no termina de aceptar que es un organismo administrativo del municipio. Ella se cree el tercer poder en Rivadavia‘. En ese sentido, Dara retrucó que ‘ellos creen que el Juzgado es una dependencia del municipio y que por eso pueden hacer lo que quieran. Nunca reconocieron su autarquía‘.

Con respecto al procesamiento, Correa indicó que ‘discrepo totalmente con el criterio que siguió la jueza de la causa, porque considero que le concede a la Justicia de Faltas un status que no tiene‘. El abogado de Abelín contestó que ‘el Juzgado está creado por la Carta Orgánica Municipal y tiene jurisdicción y competencia en todo lo que hace a faltas y contravenciones.

El procesamiento contra los dos funcionarios rivadavienses aún no está firme y Rubén Pontoriero, el abogado que los defiende, dijo que va a apelar la resolución que fue dictada por Lucero.