El secretario general de la Central de Movimientos Populares (CMP), el kirchnerista Luis D’Elía complicó ayer aún más su situación frente a funcionarios israelíes en Argentina y al propio Gobierno que intentó despegarse del dirigente piquetero por sus nexos con un sospechoso iraní con pedido de captura por el atentado a la AMIA.

Cuando arrecian las críticas en su contra por defender al iraní, D’Elía reveló ayer que hoy hablará, vía telefónica, con el ex agregado cultural de Irán en la Argentina Moshen Rabbani, de quien el fiscal de la causa AMIA dice haber probado su participación en el atentado terrorista.

D’Elía, informó anoche a DyN, que se tratará de un diálogo telefónico que mantendrá con Rabbani a partir de las 8.00 de hoy por Radio Cooperativa, de la Ciudad de Buenos Aires. El dirigente social del oficialismo conduce junto a otros periodistas un programa por esa emisora porteña que se denomina "Siete punto cero". D’Elía había viajado a Irán, visita que generó duras críticas de parte de legisladores de la oposición y de entidades como la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA), que expresó su "repudio" a la "intolerable" actitud de ese dirigente.

La cercanía de D’Elía con el oficialismo puso a la defensiva ayer al Gobierno que salió a desvincularse del líder piquetero.

En ese sentido, el ministro del Interior, Florencio Randazzo, dijo ayer que Luis D"Elía "no integra este gobierno ni fija sus posiciones", en relación al viaje que el dirigente de la Federación Tierra y Vivienda (FTV) realizó a Irán, donde se entrevistó con uno de los siete ciudadanos de ese país reclamados por la justicia argentina por su presunta participación en el atentado a la AMIA.

"Que D"Elía vaya o no a Irán es una cuestión de él. "Él no integra este gobierno, ni fija las posiciones de este gobierno", sostuvo el funcionario en declaraciones formuladas a radio Mitre.