San Juan.- Como ya se hizo costumbre desde que se conoció el escándalo del Arzobispado, Monseñor Alfonso Delgado salió a contestar  por medio de una carta. Hoy respondió la nota de Diario de Cuyo sobre el uso que se dio a unos 600 mil dólares que Ítalo Severino Di Stéfano dejó para la construcción de una parroquia y que todavía hoy no se construyó. Según el texto difundido en las últimas horas, el actual Arzobispo de San Juan reconoce haber estado al tanto del deseo de su predecesor, pero afirmó que se usaron esos fondos “para otras necesidades más urgentes”.

“Tuve noticias de esos fondos a través del anterior Vicario General, Padre Francisco Martín, quien me mencionó el interés de Mons. Di Stéfano de llegar a construir una nueva capilla en el Seminario. La nueva capilla para el Seminario nunca fue descartada, aunque se consideró que otras necesidades eran más urgentes, ya que el Seminario posee cinco capillas para uso de seminaristas y formadores. Parte de esos recursos se utilizaron para necesidades imperiosas de la diócesis y, especialmente, para asegurar la propiedad de bienes de la Iglesia de un valor muy superior, que se encontraban en litigio desde hacía muchos años y ahora están debidamente asegurados y escriturados”, aclaró.

Dentro de su carta, Delgado justifica el gasto del dinero en obras de remodelación del edificio del arzobispado ya que se “encontraba en condiciones de colapso eléctrico y con grave riesgo de sufrir un posible incendio por esas deficiencias”.

Aunque, como ya se dijo en la nota publicada hoy, el listado de gastos no fueron acompañados con documentación que los avalen. Sin embargo, en este punto el descargo del Arzobispo indica que fueron “registrados” y que se brindó la información en ámbitos   como la Santa Sede, la Nunciatura Apostólica, la Conferencia Episcopal, la justicia, las reparticiones públicas y el clero diocesano”. Ninguno de estos comprobantes acompañan el comunicado difunduido en el Día de San Cayertano.