El exfiscal federal, Juan Carlos Yannello, acusado de cometer delitos de lesa humanidad, corre el riesgo de perder el beneficio de la detención domiciliaria. Es que una mujer denunció que lo vio caminando por el radio céntrico, por lo que ahora la Justicia deberá comprobar si existió la violación al régimen. En el caso de que así sea, su destino será el Penal de Chimbas. Por lo pronto, fuentes ligadas al caso aseguraron que el juez federal de Mendoza, Walter Bento, citó para la próxima semana a la denunciante para que brinde su testimonio.

El hecho se maneja con sumo hermetismo, pero trascendió que la mujer que radicó la denuncia en la Fiscalía Federal en el transcurso de esta semana fue víctima del accionar del aparato represivo de la última dictadura militar. Según las fuentes, vio a Yannello en la calle a fines de agosto cuando debería haber estado en su casa. El exfiscal federal se encuentra detenido en su hogar desde el 21 de agosto, después de que Bento le otorgara el beneficio por tratarse de una persona mayor de 70 años (tiene 74) y por padecer una enfermedad, ya que arrastra una afección cardíaca. Además, tiene bajo cuidado a su esposa, quien no hace mucho sufrió un problema grave de salud.

Yannello fue fiscal federal en la provincia durante los años de plomo bajo el Gobierno de facto. En teoría, si los detenidos bajo el régimen denunciaban alguna violación a sus derechos, era uno de los encargados de promover la investigación, junto al juez Mario Gerarduzzi, ya fallecido. Pero lo acusan de que miró para otro lado e inclusive está procesado por su presunta participación en graves delitos.

La sospecha contra el exfuncionario saltó en el megajuicio por delitos de lesa humanidad. En el proceso, los abogados querellantes Margarita Camus, Fernando Castro y Roberto Scherbosky, que representaron a las víctimas, habían pedido que se investigara su desempeño. El Ministerio Público Fiscal tomó la posta y pidió que se lo indague por los delitos de no haber promovido ninguna acción penal, homicidio, privación abusiva de la libertad, tormentos y abuso sexual.

Tras una serie de inhibiciones de magistrados sanjuaninos, que en la mayoría de los casos argumentaron razones de amistad, la causa recayó en el Juzgado Federal Nº 1 de Mendoza, a cargo de Bento. Luego de indagarlo, el magistrado lo procesó sólo por el incumplimiento de sus deberes, por lo que el acusado siguió en libertad. En su defensa, Yannello había manifestado que no era su tarea impulsar la acción penal ante el conocimiento de un delito porque era el juez el que debía llevar adelante la investigación.

Sin embargo, la Fiscalía apeló la resolución de Bento y en abril, la Cámara Federal de Mendoza dio vuelta el fallo y endureció la calificación: lo procesó como partícipe de homicidio agravado, privación abusiva de la libertad, tormentos agravados, robo y violación. El Ministerio Público Fiscal pidió su detención y recién en agosto el magistrado mendocino dispuso su captura, pero debido a su edad y las condiciones de salud que esgrimió, obtuvo la prisión domiciliaria, la cual ahora está en análisis.