Los Obispos argentinos cumplieron con el requisito canónico de visitar al Papa, Benedicto XVI y los discasterios romanos, en tres tandas. Los diagnósticos episcopales llevados a la Santa Sede, advirtieron que el país sigue sumido en "una crisis moral" que repercute en el orden económico, político y social.En la oportunidad, el arzobispo de San Juan, Alfonso Delgado dijo que "antes preocupaban los saqueos, ahora son incomprensibles los conflictos que tenemos y difíciles de entender. Consideran a la Argentina como el granero del mundo, con abundancia de alimentos, pero no entienden por qué hay enfrentamientos".