El coronel retirado del Ejército Carlos Alfredo López Patterson, exjefe de Compañía en el RIM 22 para la época de la dictadura, fue detenido ayer en el partido bonaerense de Vicente López acusado de haber cometido delitos como torturas y privación abusiva de la libertad a dirigentes políticos, sindicales y estudiantiles de la provincia. Personal de la División Operaciones de la Dirección General de Seguridad Interior lo apresó por orden del juez federal Leopoldo Rago Gallo, en el marco de la causa “Olmos, Cruz Alejandro y otros s/privación ilegal de la libertad agravada, imposición de tortura y asociación ilícita”.

El exmilitar fue sorprendido en la calle, en las inmediaciones de Avellaneda 260, Florida, y fue trasladado a la División San Isidro de la Policía Federal, según informó el Ministerio de Seguridad de la Nación. En los próximos días será desplazado a San Juan, para ponerlo a disposición del juez que investiga la causa.

En esa causa también están acusados los célebres Jorge Olivera y Gustavo De Marchi, que continúan prófugos de la Justicia, pero no son los únicos. También están imputados de haber tenido participación en las torturas a los detenidos Osvaldo Martel, Francisco del Torchio, Walter Melo, Eduardo Cardozo y Daniel Gómez.

Según fuentes de la causa, la sospecha es que López Patterson era uno de los exmilitares encargados de redactar los sumarios con los testimonios que les arrancaban a los detenidos para tormentos, entre ellos la picana o el submarino, que consistía en sumergir a la persona en un tacho con agua, hasta que incluso algunas veces perdían el sentido. Luego, cuando la víctima estaba todavía vendada y con una capucha, les hacía firmar una declaración en la que, la mayoría de las veces, ni siquiera conocían su contenido.

A todos estos delitos es lo que se conoce como de lesa humanidad, por las atrocidades cometidas.