El administrador federal de Ingresos Públicos, Ricardo Echegaray, afirmó ayer que el sector agropecuario "es el mayor evasor impositivo" del país, y remarcó que "la función de control y fiscalización es indelegable del Estado".

Así defendió la decisión del Gobierno de retomar el control de las autorizaciones que se requieren para permitir la comercialización de granos y oleaginosas, que hasta el momento realizaban las Bolsas de Cereales.

Indicó a radio América que "hay varias causas penales dando vuelta en función de ilícitos y evasión que vienen del sector agrícola ganadero".

Afirmó que el agropecuario "es el sector porcentualmente de mayor evasión en el pago de impuestos como IVA y Ganancias, así como en el empleo en blanco".

Echegaray sostuvo que aumentar el control sobre el comercio de granos "no es una medida controvertida ni polémica".

A todo esto, el presidente de la Federación Agraria Argentina (FAA), Eduardo Buzzi, advirtió que los productores están "alarmados e indignados" por "la inacción del Gobierno al que sólo parece importarle ganar las elecciones", según acusó, al tiempo que insistió en reclamar "una política agropecuaria seria y de largo plazo".

Asimismo, rechazó las críticas de algunos miembros de la oposición, como la líder la Coalición Cívica, Elisa Carrió, quien sostuvo que los dirigentes agropecuarios "hablan, pero no se la juegan", en alusión a su negativa para integrar listas electorales para las legislativas.

"Los presidentes de las entidades tenemos una responsabilidad que cumplir, que es ocupar el cargo para el que fuimos elegidos por nuestras bases", subrayó Buzzi al cierre de una Asamblea Multisectorial realizada en la ciudad bonaerense de Pehuajó.

Allí advirtió que "el país de las vacas y del trigo va camino a que dentro de muy poco tiempo falten el pan, la carne y la leche en la mesa de los argentinos".