A pesar de que paulatinamente está perdiendo valor por efecto de la inflación, el aporte que hacen los sanjuaninos a través de la boleta de la luz para conformar el Fondo Solidario Hospitalario no sufrirá ningún ajuste en lo inmediato. “Este año no lo vamos a aumentar”, aseguró el ministro Castor Sánchez, sin descartar la posibilidad de revisarlo a futuro. En lo que va de 2016 han ingresado por esta vía al Estado más de 4 millones de pesos y las estimaciones indican que a diciembre escalará a más del doble.
Cualquier ajuste hasta hubiera parecido lógico ante la necesidad de que los ingresos del Estado no queden desactualizados frente a la escalada de precios. Pero, por el momento, la línea del nuevo Gobierno provincial es mantener las cosas como están. El titular de la cartera de salud de la gestión uñaquista dio por hecho que este año no actualizarán el monto fijo que pagan los usuarios del servicio eléctrico y sobre si lo harán más adelante, sostuvo que “lo analizaremos llegado el momento”.
El Fondo Solidario Hospitalario (FSH) se creó por ley en los 90’, con el objetivo de paliar la falta de recursos que sufría el Estado para comprar medicamentos e insumos destinados a los hospitales y centros de salud. Se implementó con la idea de eliminarlo cuando la situación mejorara, pero los sucesivos Gobiernos decidieron mantenerlo aún en épocas de vacas gordas.
El fondo se constituye con un aporte fijo que hacen los consumidores de electricidad. Para asegurarse el dinero, el Estado lo incluyó en la boleta de la luz sabiendo que prácticamente todos se preocupan por estar al día para evitar cortes de la distribuidora. Así, la efectividad de cobro es casi total y la alimentación del fondo está garantizada en forma permanente.
El FSH casi que no ha tenido ajustes. La última vez que tuvo un aumento fue en 2002 y desde entonces, la mayoría de los usuarios desembolsa por bimestre entre 2,5 y 3 pesos, mientras que los grandes contribuyentes pueden llegar a los 10 pesos. A contrapelo de los altos niveles inflacionarios, se mantiene constante y ya no rinde como antes.
En 2010 se recaudaron 5,4 millones de pesos y representó el 24,4 por ciento del presupuesto de Salud Pública asignado a la compra de insumos de salud y dos años después ingresaron 5,8 millones, lo que equivalía en ese entonces al 16,1 por ciento. Según los datos que suministró el Gobierno, entre enero y junio de este año lleva acumulados 4,6 millones de pesos y se calcula que el monto anual superará los 8 millones, lo que implicaría algo más del 10 por ciento de la partida de 80 millones que se contempló para adquirir bienes de consumo. Si bien la recaudación fue subiendo por la existencia de más consumidores en el sistema, lo hizo a un ritmo mucho menor del crecimiento presupuestario y la inflación, por lo que perdió valor.
Los industriales locales están pidiendo que se limpie la boleta de la luz y se elimine o difiera el pago de los ítems que no tienen que ver con el consumo de electricidad (impuestos y fondos especiales), de manera de atemperar el impacto que les ha ocasionado el tarifazo decretado por la gestión de Mauricio Macri en todo el país. Desde el Gobierno provincial no han mostrado señales en ese sentido. La fórmula es que el FSH siga existiendo, aún cuando no se actualice. “Para nosotros es un aporte importante”, aseguró el ministro.
Energía San Juan y Decsa (en Caucete) hacen desembolsos a favor de Salud Pública cada 15 o 20 días. Y a medida que va recibiendo los recursos, la cartera que dirige Sánchez llama a licitación o concurso de precios, dependiendo del monto, para comprar medicamentos y distintos insumos que son enviados a los centros de salud del Estado.

