Si bien se esperaba ayer una nueva propuesta sobre los salarios docentes, el Gobierno ganó tiempo al proponer una prórroga y tener el aval de los gremios UDAP, UDA y AMET para reunirse en la mesa paritaria el martes 1 de agosto. La ministra de Hacienda, Marisa López, destacó que "estamos analizando un sinnúmero de alternativas" y reconoció en el programa Demasiada información, de Radio Sarmiento, que, entre esas opciones, se encuentra "esto que nos requieren de la pirámide". Esto último se refiere al reclamo de los sindicalistas, los que no están de acuerdo con que el piso de 214 mil pesos para los maestros que recién se inician en la actividad se extienda a aquellos que tienen años de antigüedad y trabajan en zonas alejadas, por lo que entienden que los integrantes de este grupo deben percibir montos mayores.

No es lo único que está en juego. La titular de la cartera económica resaltó que hay un 80 por ciento de posibilidades de que el tramo del 10 por ciento de aumento salarial previsto para septiembre se adelante a agosto, por lo que, de concretarse, la suba a ese mes llegará a un 71,1 por ciento en lo que va del año. No obstante, los referentes gremiales pidieron el lunes que el anticipo de ese tramo sea a julio.

En la negociación paritaria, un tema central fue establecer el salario mínimo nacional, ya que la gestión uñaquista dispuso que, a esa cifra, le incorpora un 30 por ciento para fijar el haber mínimo provincial. La ministra se refirió a los 214 mil pesos de piso como "un ofrecimiento que hicimos sin hablar de ninguna base ni de cálculo. La pretensión de los gremios era esa y por eso la propusimos". Una curiosidad: en el acta paritaria, la oferta oficial fue de 214 mil pesos, pero las entidades gremiales rechazaron un mínimo de 214.500 pesos. Este último valor coincide con el 30 por ciento extra si se considera que la remuneración nacional para el cargo testigo (el maestro que empieza en la actividad) es de 165 mil pesos.

Más allá de ese grupo de docentes (que es un porcentaje cercano al 5 por ciento del total, según los cálculos), hay otros maestros que embolsarán ese mínimo provincial de 214 mil pesos que cuentan con años de antigüedad y un "radio" mayor. Este último rubro contempla una suma diferencial para los que se desempeñan en zonas alejadas, tomando como referencia el radio céntrico. Por eso, desde UDAP, UDA y AMET manifestaron que la cifra representa un "techo salarial" porque genera "un achatamiento mayor en la pirámide" e, incluso, produce "la universalización del salario docente". Así, solicitaron una propuesta que implique el pase gradual al valor índice de una suma (denominada G33) que hoy es no remunerativa y no bonificable, es decir, que no tiene descuentos para jubilación y obra social, por ejemplo.

López indicó que la llamada pirámide salarial "se mantiene en los salarios brutos en cada uno de los escalafones. Lo que se hace cuando se garantiza un salario neto (de bolsillo) es que puedan disponer de más fondos los sueldos más bajo". No obstante, señaló que, "en función de esa solicitud, estamos trabajando en algunas alternativas". Ante la prórroga para la nueva propuesta, Daniel Quiroga, de AMET, explicó que la aceptarán porque "estamos en el marco de paritarias", mientras que Lucio Vázquez, de UDA, resaltó que "me parece bueno porque dejan la puerta abierta al diálogo y el respeto a las instituciones que estamos en la mesa sindical".

 

Incorporaciones

El Gobierno dio el OK para que el ítem A56, que llegaba a los 17.500 pesos, pase a 30 mil pesos "por docente o su equivalente en horas cátedra". Además, que el código E66 se incremente desde 12 mil y hasta 24 mil pesos, dependiendo de la antigüedad.