Yésica Rojas fue a hacer las compras en bicicleta, pero sin ningún apuro. Aprovechó el viaje para pasear con sus hijos Lorenzo y Mathilda, de 4 y 2 años, una actividad de la que se privó por casi dos años por el estado intransitable de las calles de la Villa San Damián donde vive. Este fue uno de los vecindarios de Rawson donde las calles quedaron en muy mal estado tras la obra de cloacas, pero que ya fue repavimentado.  

 

Placentero. Yésica Rojas, de Villa San Damián, Rawson, dijo que con la repavimentación de las calles retomó el placer de pasear en bicicleta con sus hijos. 


"Me parece increíble poder andar nuevamente en bicicleta por  el barrio para pasear a mis niños o para hacer las compras. Realmente lo estoy disfrutando mucho", dijo la mujer. Yésica contó que cuando las calles estaban casi intransitables tenía que caminar hasta el almacén  y con Lorenzo de la mano y Mathilda en brazos, ya que era imposible hacer rodar el changuito por los pozos y piedras sueltas. "Como las calles estaban tan rotas todos andaban por las veredas incluso gente en bicicleta y moto. Era un peligro. Yo tenía que salir con mucho tiempo de anticipación para ir a hacer las compras porque ni siquiera podía caminar a ritmo normal", dijo la vecina. 


La mujer también festejó la pavimentación de las calles porque como consecuencia también se normalizaron algunos servicios. Dijo que mientras las calles estuvieron intransitables el colectivo 26 A dejó de ingresar a la villa o que lo hacía de vez en cuando.  


Agregó que esto complicó más aún la situación y angustia entre los vecinos. "Mejor ni recordar esos malos momentos. Ahora hasta puedo dejar abiertas las puertas y ventanas de mi casa para que entre el aire fresco. Antes prácticamente las tenía clausuradas para que no ingresara la polvareda proveniente de la calle.  
Ahora también tengo la satisfacción de ver los muebles limpios y  brillantes y no cubiertos de tierra", dijo la mujer.