El primer round ocurrió con el programa del gobierno nacional "Carne para Todos", donde en las carnicerías locales se quejaron porque decían que era imposible igualar los precios que proponía este plan y que se veían perjudicados porque vendían la mitad. Ahora, y atentos a que se viene Semana Santa, en las tradicionales pescaderías sanjuaninas están indignados porque dicen que los camiones de "Pescado para Todos" -que ya están en la provincia, son subsidiados por la Nación y casi al 50% menos del valor de mostrador- se colocan en zonas que perjudican sus ventas. Argumentan que la competencia es desleal, porque el precio final del pescado que vende el camión, es el precio de costo que ellos tienen. Sólo en el caso del filet de merluza, en un kilo hay una diferencia de $8, mientras que algo similar ocurre con otros productos de mar (ver infografía).
"Es una chanchada lo que nos hacen", dijo uno de los propietarios de una pescadería del centro; mientras que el coordinador del programa en San Juan aseguró que "la ubicación la dan los municipios". En Defensa al Consumidor se excusaron y explicaron que "todo depende de Nación" y que buscarán la semana que viene un acuerdo de precios con las pescaderías locales para que sean "más competitivos".
Ayer, una fuente oficial comentó cuáles son las condiciones con las que se realizan las transacciones en el puerto argentino: El gobierno nacional compra gran cantidad de merluza en Mar del Plata a unos $10 el kilo -precio final-, mientras que un pescadero común se ve obligado a pagarla $17.
Si bien el camión viene recorriendo la provincia hace ya varias semanas, es ahora con las Pascuas -cuando más se consume- que los pescaderos saltaron al ruedo para poner el grito en el cielo. "Para los que todo el año vendemos pescado, es un perjuicio enorme. Aunque parezca increíble hoy (por ayer) están enfrente de un local que le vendemos pescado en Santa Lucía y te imaginás que no van a vender un solo kilo. Parece que realmente lo hacen a propósito", se quejó Teófilo De Belaustegui, de El Vasco.
Pero no es el único caso donde los comerciantes denuncian que se colocan en las inmediaciones de sus locales. "Acá a la vuelta me pusieron el camión la otra vez y perdí plata a patadas, porque vendí la mitad de la mercadería y además la misma gente me decía que era de segunda calidad lo que vendía esta gente. Por una cuestión lógica no podemos y es imposible tener los precios que ellos tienen porque tendríamos que venderlo a menos del costo", contó Sergio Muñoz, de la pescadería Atlántico Sur, que se sitúa en Trinidad. Otro de los que se sumó a las quejas es Leopoldo Gallerano, que con 52 años de experiencia en el rubro, aseguró que es la primera vez que vive esto: "Es totalmente desleal lo que hacen. Ojalá a nosotros nos dieran la posibilidad de comprar en el puerto más barato y por supuesto que lo tendríamos a los precios que tienen ellos, pero eso no sucede y esto no son tornillos, es pescado. Además no puede ser que a nosotros nos piden decenas de cosas para tener el local habilitado y ellos vienen con un camión, se paran y venden así nomás".
Por su parte, Nicolás Brizuela, coordinador del programa de Nación, dijo que "los lugares donde se ubica el camión los eligen los municipios y son ellos los que le dan la autorización y la electricidad. Y en cuanto a los precios, ya vienen estipulados desde Buenos Aires y se van a respetar hasta pasada la Semana Santa".

