Actitud. En su vida pública, la exdiputada Pappano se enfrentó a los exgobernadores Jorge Escobar y Wbaldino Acosta, en distintos momentos de la vida política provincial.

Militó activamente en el radicalismo en la provincia hasta 2003, cuando "el partido empezó a vender su dignidad", según ella misma sostiene. Y ahora, de manera sorpresiva, decidió presentarse como precandidata a intendente de Rivadavia en el armado Con Vos, ex Cambiemos, "porque no tolero los patrones de estancia que quieren negociar una candidatura porque dicen que "acá mando yo"". Se trata de Delia Pappano, una histórica dirigente de la fuerza, que en su dilatada trayectoria ocupó una larga lista de cargos partidarios y que en momentos complicados de la vida política provincial se enfrentó con gobernadores de turno. También participó, como legisladora, en distintas comisiones investigadoras de la Cámara de Diputados en temas tales como los diferimientos impositivos y la construcción de los diques Caracoles y Punta Negra, y se opuso férreamente a la privatización del Banco San Juan.

En 1987 ya había peleado la Intendencia rivadaviense, "cuando perdí por unos pocos votos", según recuerda, y ahora quiere volver a hacer el intento. Sobre los "patrones de estancia" a los que hizo referencia, explicó que lo decía por "(Marcelo) Orrego y (Fabián) Martín", porque señaló que no tolera "negociar una candidatura bajo la condición de "acá se hace lo que yo diga"". El primero es el postulante a Gobernador del espacio y el otro es su rival en la interna, quien viene con muy buena imagen por su gestión en la comuna.

Poseedora de una lengua filosa y de una voz potente, los memoriosos de la actividad legislativa la recuerdan por su participación en acalorados debates en la Cámara que se prolongaban por largas horas. E incluso llegó a presidir el bloque radical en ese cuerpo.

Pappano empezó a militar desde muy joven, a los 17 años, en los inicios del Movimiento de Renovación y Cambio, que liderara el expresidente Raúl Alfonsín, con quien compartió distintas etapas de su vida política. Su primer cargo electivo llegó en 1995, como diputada provincial, y repitió el puesto hasta el 2003, cuando hizo un paréntesis en la actividad. En las filas de la UCR fue candidata a vicegobernadora en 1991, en la fórmula que encabezaba Carlos Quevedo Mendoza. Y en 1993 le apuntó a una diputación nacional, sin suerte. Presidió el Comité Departamental de Rivadavia, fue delegada al Comité Nacional y ahora es convencional provincial y desde 2017 integra el Movimiento Nacional de la Militancia Radical, que pelea "por recuperar la dignidad partidaria".

Cuando dejó la política, en el 2003 volvió a un cargo docente en la Universidad Nacional de San Juan y ahora es profesora titular exclusiva en el Instituto de Ciencias Básicas, con 43 investigadores a su cargo, que trabajan en cuestiones relacionadas con la química y matemática. Es bioquímica de profesión.

"No sé si voy a ganar, pero a esta altura de mi vida no puedo seguir sosteniendo en silencio la indignidad con la que se conduce mi partido", sostiene. Por ejemplo criticó el puesto de la UCR en la lista de diputados proporcionales, donde Eduardo Castro, el presidente de la fuerza, recién va en el séptimo lugar. "Nunca debió haber aceptado ese puesto", dice Pappano.

En el caso de llegar al gobierno municipal, sostuvo que lo primero que va a hacer es investigar las cuentas públicas de la actual gestión porque "la gente debe conocer los números de Rivadavia, deben ser claros y públicos", sostuvo. También quiere planificar vías de acceso y salida del departamento "porque el 80% de la gente trabaja en otro lado y sólo va a dormir y por eso necesita buenas comunicaciones".

En su lista, la primera candidata a concejal es Fanny Ester Juárez, actual titular del Comité Departamental, seguida por Julio Olivera, Leandro Díaz Varela y Guadalupe Correa.

Cuatro frases

  • "No me asusta perder una elección a esta altura de mi vida. Tampoco le tengo miedo a gobernar el departamento de Rivadavia si me toca la oportunidad. Lo que no puedo tolerar es seguir sosteniendo en silencio la indignidad con la que se conduce el radicalismo en las actuales circunstancias".

 

  • "Me arrepiento de haber dejado la política por unos años porque debí haber peleado desde adentro. Cuando estaba en la vida activa, tenía un cargo en la universidad y un laboratorio bioquímico propio, pero lo tuve que vender. Y cuando regresé al mundo académico, después de ocho años, no fue fácil".

 

  • "Cuando empecé a militar en política, a los 17 años, el radicalismo era un partido democrático y republicano, con grandes líderes que lo condujeron, como el caso de Raúl Alfonsín. Esos hombres no hubieran tolerado jamás las órdenes de alguien que se dice político, como ocurre ahora".

 

  • "Fui una de las legisladoras que más tinta le hizo gastar a la Cámara de Diputados. Mi primera pelea fue en 1995, poco después de haber asumido, cuando enfrentamos al secretario de Educación Ferrari, importado de Buenos Aires, quien quería privatizar la educación pública y se lo impedimos".