En un día de alto voltaje político, especialmente por el debate en el Congreso Nacional, los socios de la alianza Unión por San Juan quedaron ayer en posiciones antagónicas frente a un tema de suma sensibilidad. Mientras los diputados basualdistas votaban a favor el proyecto de protección de glaciares del giojismo, Mauricio Ibarra y Wbaldino Acosta Zapata salieron a acusarlos de apoyar la iniciativa gracias al cargo que les dio el oficialismo en el organismo que controlará la aplicación de la ley. La respuesta no tardó en llegar: Armando Campos se preguntó si algunos de los dos es glaciólogo y criticó al diputado nacional por impulsar el proyecto del antiminero Bonasso.
Los diputados basualdistas habían dicho inicialmente que no iban a acompañar el proyecto de glaciares que elaboró el Ejecutivo para primerear a la Nación ante la eventual aprobación de la ley Bonasso, que es perjudicial para los intereses de la provincia. Pero, finalmente, después que el oficialismo aceptara modificaciones a la iniciativa, levantaron la mano y hubo implosión en el frente que integran con el partido que lidera Ibarra y el macrismo local.
El cambio que los terminó de convencer fue el de la conformación del Consejo Provincial de Coordinación para la Protección de Glaciares, que tendrá la misión de controlar el estado de los glaciares y autorizar o rechazar la ejecución de proyectos industriales en alta cordillera. La bancada que responde a Roberto Basualdo pidió que la oposición fuera incluida en el organismo, el Ejecutivo accedió y se acordó que cada bloque legislativo tenga un representante.
Ibarra, el más acérrimo crítico de la ley de glaciares local y a favor de regular el tema a través de la propuesta de Bonasso, aseguró que "hay diputados que priorizaron cargos políticos por encima de la preservación de los recursos naturales de San Juan". Además, dijo que "la oposición no se siente parte de ese organismo de control", al que calificó de "mentira" porque debería estar compuesto "por técnicos y científicos y no por políticos".
Acosta, en nombre de la pata macrista del frente, señaló que "los diputados del basualdismo se comieron la curva, porque entraron en esta discusión que instaló Gioja de qué ley hay que aplicar, si la nacional o la provincial". Y en sintonía con el rawsino, sostuvo que "han reducido la discusión a los cargos en un ámbito que debería ser técnico".
Campos intentó, primero, bajar los decibeles. "Es un error, aquí no negociamos cargos personales, es un espacio para que la oposición pueda participar del control de los recursos naturales de la provincia," señaló.
Después, se preguntó "¿no sé desde cuándo pueden ser glaciólogos o expertos?". Y remarcando aún más las diferencias, le apuntó a Ibarra: "él apoya el proyecto de Bonasso y Roberto votó el de Filmus, la realidad es que en la provincia hay explotaciones mineras que cumplen parámetros y es un absurdo intentar desalojarlas, hay que controlarlas".
La posición que tomará Basualdo es una incógnita. Ayer participó del debate que se daba en el Senado sobre el matrimonio gay y este diario no se pudo comunicar con él para que opinara.

