A más de un año de las elecciones generales de 2011, en Rawson están evaluando si les conviene o no adelantar los comicios de intendente y concejales para que no coincidan con los de gobernador y vice. El intendente Gustavo Rojas primero y Mauricio Ibarra después, los dos opositores al gobierno central, aseguraron que "la idea está en estudio" y que "no se descarta nada". La movida responde a una conocida estrategia para evitar el envión que la fórmula del giojismo a nivel provincial le podría dar a su candidato en el departamento. El gobernador José Luis Gioja se mostró indiferente y dijo que lo tiene sin cuidado.

Ibarra y Rojas son las caras más visibles del espacio que fundaron cuando el primero se fue del PJ por sus diferencias con Gioja. Ayer, el intendente señaló que "adelantar las elecciones es una opción, pero no está nada resuelto, lo estamos viendo". Mientras que el diputado nacional se limitó a confirmar lo que dijo su compañero.

Rojas, que quiere ser el candidato a intendente de su espacio, tiene la posibilidad de fijar la fecha de elecciones municipales a partir de la facultad que les da a los jefes comunales la Constitución provincial. Y aún con la nueva ley electoral, criticada por una supuesta violación de la autonomía municipal, mantienen esa potestad (Ver Ley de internas).

Por el momento, no se sabe cuándo serán las elecciones provinciales y ese interrogante condiciona la fecha que podría fijar Rawson. En principio, si Gioja las hace con las nacionales, las primarias provinciales serían en agosto y las generales en octubre. Pero tampoco se descarta que a pedido del kirchnerismo, San Juan salga al ruedo primero bajo la hipótesis de un triunfo que haga punta de lanza para el candidato a presidente.

Rojas aseguró que en dos meses podrían tomar una decisión y que hoy están analizando "los pro, los contra, las fortalezas y las debilidades". Dicho en otras palabras, es poner en la balanza la conveniencia electoral contra la reacción que podría causar en el oficialismo y en la gente del departamento, que debería ir a votar dos veces más -para las internas y para la elección general- de lo que le correspondería si los comicios municipales se hicieran en forma simultánea con la provincia.

Gioja no quiso hablar mucho del tema y sólo dijo que no le preocupa lo que haga el ibarrismo. Por su parte, el dirigente rawsino del PJ Daniel Tomas, opinó que "ellos sabrán si les conviene, a nosotros no nos perjudica".

Dentro del análisis de Ibarra, la figura central es Gioja. Nadie duda de que, a pesar de no poder ir por la re-reelección, intentará ponerse la campaña electoral al hombro y que buscará trasladar a sus candidatos los altos índices de aceptación que tiene su gestión. Y, naturalmente, los primeros receptores serían los integrantes de la fórmula de gobernador y vice que competirá en las elecciones provinciales.

En el ibarrismo tampoco desconocen que, sin tener que atender todavía la campaña provincial, al peronismo le serviría para concentrar todas sus fuerzas en Rawson. Más todavía, por el fuerte impulso que les daría para la contienda de gobernador imponerse en una disputa previa de tantos electores.

Para Ibarra, es una parada difícil. Se juega su cuna y el bastión que quiere preservar como base de lo que empezó a construir desde que pegó el portazo en el PJ. El mismo dijo hace poco que no se puede permitir perder Rawson.

Sin más intendentes opositores, en el horizonte no asoma otro que analice el mismo camino. A diferencia de 2007, cuando tres intentaron desdoblar los comicios y Gioja se vio obligado a acomodar la fecha de los provinciales para que nadie le ganara de mano (Ver Antecedentes).