En el Gobierno esperan ansiosos la llegada de un resonador magnético, un aparato que permite hacer estudios de alta complejidad que hoy solamente se pueden realizar en el sector privado. De acuerdo a lo que anunció el ministro Oscar Balverdi, estará instalado en el Hospital Rawson, será el primero en el sector público, donde se atienden lo más humildes, y al Estado le permitirá ahorrarse varios miles de pesos y mucho tiempo de burocracia.

El resonador tiene un valor millonario y es un aporte que le hace a la provincia el Ministerio de Salud de la Nación, a cargo de Juan Manzur, con quien el gobernador José Luis Gioja y Balverdi tienen muy buenas migas. Para Salud Pública es un avance enorme desde lo tecnológico, porque con una resonancia magnética se pueden detectar, entre otras, afecciones en el cerebro, la médula espinal, el esqueleto, el tórax, los pulmones, el abdomen, la pelvis y los pies. Y en algunos casos, proporciona imágenes de partes del cuerpo que no se pueden ver con tanta claridad con otro estudios como ecografías y tomografías.

Actualmente, en San Juan hay tres resonadores y los tres en la parte privada. En una de las clínicas más conocidas, es tanta la demanda de este tipo de estudios, que el aparato funciona 20 de las 24 horas del día. Además, se trata de un estudio de alta complejidad de los más costosos, por lo que para los que no cuentan con obra social es muy difícil pagarlo. Los valores oscilan entre los 650 y los 2.000 mil pesos, dependiendo de la zona que se vaya a analizar.

Contar con un aparato de estas característica le traerá a la provincia el beneficio extra de ahorrarse plata. Pasa que hoy, si un paciente que no tiene obra social que va a un hospital público o a un puesto sanitario y necesita de una resonancia magnética, el Estado lo deriva a una de las tres clínicas privadas que lo hacen y se debe hacer cargo del costo. Además, es un trámite engorroso.

Todo se hace a través de una tarea combinada entre Salud Pública y el Ministerio de Desarrollo Humano. El médico que atiende al paciente le indica la necesidad de hacerse la resonancia magnética, confecciona la historia clínica y el interesado, con esa documentación tiene que iniciar un expediente en la cartera que dirige Daniel Molina. Aunque en el hospital aseguraron que la autorización sale rápido y de acuerdo a la urgencia de cada caso, son pasos administrativos que ahora el Estado se ahorrará con un resonador que sea propio. Además, no tendrá que hacer derivaciones y, por lo tanto, echar mano a recursos propios.

Todo eso, sin contar los casos de personas que sí poseen cobertura de salud y que terminan en algunos de los hospitales porque las obras sociales no les autorizan los estudios o porque no tienen convenios con casi ninguna clínica o sanatorio. Salud Pública los atiende y después intenta cobrarles a las obras sociales por las prestaciones que recibió el paciente, pero no siempre tiene éxito.

OTRO TOMÓGRAFO

Junto al resonador magnético, llegará a San Juan un tomógrafo, otro aporte nacional que es fundamental para la atender la salud de todos aquellos que no están en condiciones de pagar en el sector privado. Se trata de un aparato para estudios de alta complejidad (sirve para detectar y seguir el tratamiento de, por ejemplo, cáncer en la zona craneana, cáncer de mama, cáncer de pulmón y cáncer de próstata o la detección de cualquier cáncer en la zona nasal) y si bien en el Rawson ya hay uno, el nuevo será de ‘una invalorable utilidad‘, aseguró el director del nosocomio, Mario Tinto.

Lo que pasa es que el tomógrafo que está en funcionamiento suele salir de servicio o porque tiene algún desperfecto o porque hay que hacerle tareas de mantenimiento. Durante esos días, al no haber otro, Salud Pública se queda sin poder realizar estudios y los casos más urgentes, los deriva al sector privado (hay al menos cuatro, aunque no todos de la mejor calidad). Y ahí empieza el largo camino de trámites para el paciente y las arcas públicas le hacen frente al valor de la prestación. Ahora, con dos tomógrafos, en el sector público se deberían hacer más cantidad de estudios en menos tiempo y bajo una tarea coordinada, se supone que el Rawson no se quedará sin poderle prestar ese tipo de servicio para los pacientes.

Por ahora, Balverdi dijo que no tienen una fecha exacta sobre la llegada de la nueva aparatología. Pero aseguró que será en el transcurso de 2012. Los dos aparatos formarán parte del Servicio de Diagnóstico por Imagen, en el que también se hacen ecografías y radiografías, dos estudios de menor complejidad a los que se realizan con el resonador y el tomógrafo. Tinto contó que el servicio funcionará a plano en el sector III del nuevo Hospital Rawson (ver recuadro).

Hoy están en funcionamiento los sectores I y II, que hacen del principal nosocomio sanjuanino uno de los más modernos del país. El lugar donde está ubicado el sector III se demolió el año pasado y la obra está en ejecución.