Las elecciones del 29 de mayo del Sindicato Empleados de Comercio (SEC) tendrán una particularidad: en las urnas se enfrentarán dos hombres que hasta hace poco fueron compañeros de equipo, Raúl Avila y Rolando Castro. Hoy están peleados y ambos aseguran ser los depositarios del apoyo de Armando Cavalieri, el conductor del gremio en el país. Frente a las dudas, el dirigente que secunda al líder mercantil, José González, aseguró que la conducción nacional apoya a Castro.
La campaña en el SEC está que arde y la pulseada es por el sello nacional. Avila es el actual secretario general, va por su tercer mandato consecutivo y ayer aseguró que “tenemos el apoyo de Cavalieri, es mi referente nacional”. Castro, que viene de ser el adjunto de su rival hasta el quiebre entre ambos, sostuvo que está alineado con la conducción nacional y que cuenta con el respaldo del mandamás mercantil y su equipo.
Este diario no pudo dar con Cavalieri, pero charló telefónicamente con González. “Nosotros apoyamos a Castro, evaluamos que su propuesta es buena, conocemos sus antecedentes y creemos que Avila no le ha dado respuesta a los afiliados”, señaló el dirigente, que encabeza el Movimiento Mercantil del Interior. Sobre si hablaba también por Cavalieri, contestó: “por supuesto que sí, Cavalieri puede preferir no tomar posición públicamente para no quedar en el medio, pero soy su segundo, esto se ha charlado, si no yo no podría estar donde estoy”.
La contienda es por uno de los gremios más importantes de la provincia. Tiene un padrón de 4.500 afiliados, maneja un presupuesto anual superior a los 8 millones de pesos y es dueño de una infraestructura que incluye, entre otras cosas, un extenso club deportivo.
Avila y Castro compartieron conducción hasta el año pasado. Pero las diferencias pudieron más y la relación explotó. Castro y diez dirigentes más que integraban la Comisión Directiva fueron desplazados en diciembre en una asamblea que fue convocada por Avila.
Antes, se mandaron cartas documento cruzadas. Desde el sector de Castro cuestionaron algunos gastos y advirtieron que había faltantes de dinero. Avila salió a negar cualquier irregularidad, aseguró que el tesorero le hacía préstamos a su ex compañero y atribuyó todo a una movida para patearle en contra.
