Las villas Pons y Nueva Esperanza tenían casi 30 años de vida y en apenas unos segundos, se transformaron en alto y altos de escombros. Las imponentes máquinas de Vialidad las tiró abajo y las más de 500 personas que vivían allí fueron trasladadas a un complejo habitacional nuevo que se construyó a unos pocos metros de distancia. Así, el Gobierno completó el último operativo de erradicación de este año y superó la barrera de 5.400 familias sanjuaninas de bajos recursos beneficiadas con el plan que se lanzó en el año 2005.
Los dos asentamientos estaban localizados en el departamento de Pocito, en calle Mendoza pasando 18. La zona se la conoce como Campo de Batalla, porque fue el epicentro de intensas luchas armadas en la época de Antonino Aberastain, que justamente encontró la muerte después de uno de esos enfrentamientos.
Hasta allí llegó el operativo oficial para trasladar a las 84 familias que tenían ranchos de caño y barro a ambos costados de calle Mendoza. “Es la última erradicación de este año”, aseguró el titular del Instituto Provincial de la Vivienda (IPV), Vicente Marrelli. Lo que queda por ejecutar en 2013 del plan es una relocalización de vecinos que vivían en una villa, pero que ya fue removida.
Los pocitanos que por años habitaron las dos villas cuentan desde ayer con casas de material con baño, cocina comedor y dos habitaciones. Las soluciones habitacionales están a unos 100 metros de los viejos asentamientos, en el barrio que fue bautizado como Complejo 4. “Es lo que soñamos”, dijo feliz la jefa de una joven familia mientras su marido cargaba cosas en el camión que los llevó hasta el nuevo destino (ver aparte).
Las erradicaciones continuarán el año que viene. El Gobierno viene haciendo relevamientos y tiene detalles de los núcleos poblacionales que serán removidos en 2015, pero prefiere no adelantar nada y seguirá actuando por sorpresa. Como desde el principio, quiere evitar que algunos pícaros se instalen a último momento en esas villas, para verse beneficiados con una casa nueva del IPV.
La villa Pons fue la número 87 erradicada por la administración giojista y la Nueva Esperanza la 88. Los operativos para mejorar las condiciones de vida de las personas de más bajos recursos comenzaron a ejecutarse hace nueve años y han sido un éxito, al punto que San Juan ha sido tomado como modelo en otras provincias. Desde aquella época, empezando con la recordada villa La Paloma, en Santa Lucía, han resultado favorecidas 5.429 familias y la inmensa mayoría son niños.
Además de ser una solucionar para bajar el déficit habitacional que hay en San Juan, el plan “Vivienda Digna, Techo Seguro” ha permitido que tantos privados como el Estado mismo recuperen terrenos que fueron usurpados por gente que quería levantarse una precaria casa. En algunos de esos inmuebles, el Gobierno decidió hacer nuevos barrios. En otros están previstos espacios verdes.

