El oficialismo y la oposición quedaron sumergidos ayer en un escándalo a raíz de las denuncias de compra votos por parte del gobierno nacional, para que sea aprobado el proyecto de Presupuesto 2011 que finalmente la oposición logró trabar al mandarlo de nuevo a comisión para su revisación.
"Hubo Banelco, pero de Cristina Kirchner, no de (Fernando) De la Rúa", sentenció ayer la titular de la Coalición Cívica, Elisa Carrió -lo que luego fue abonado por las diputadas Cynthia Hotton (Valores de mi país) y Elsa Alvarez (UCR)-, disparó una escalada de declaraciones desde el gobierno nacional, que también fueron retrucadas por la oposición. "Algunos de los que anduvieron buscando los sobres tuvieron después el tupé de decir que habían sido tentados", retrucó por su parte el diputado ultrakirchnerista Carlos Kunkel.
Ante esta denuncia, la titular de la Comisión de Asuntos Constitucionales de Diputados, Graciela Camaño,(peronismo disidente), convocará para el próximo miércoles, a las 10, a una reunión con el fin de que los legisladores que dijeron haber recibido presiones para la aprobación del Presupuesto 2011 amplíen sus denuncias. La polémica surgió en la sesión iniciada el miércoles que se prolongó durante 14 horas, en la que la oposición logró frenar el debate del proyecto de Presupuesto 2011, al conseguir los votos para enviar la iniciativa de nuevo a comisión.
En el maratónico debate que culminó cerca de las 3 de la madrugada de ayer, hubieron 27 diputados ausentes, de los cuales 21 son opositores, 3 pertenecen al oficialismo y otros tres a bloques sintonizados con el kirchnerismo.
El radicalismo tuvo ocho diputados ausentes sobre un total de 44 miembros que tiene el bloque y faltaron seis del PRO, dos de la Coalición Cívica, dos del Peronismo Federal y otros tres de otras expresiones provinciales minoritarias.El Jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, encabezó la embestida oficialista al reclamarle a Carrió que "muestre" los presuntos "mensajes de texto míos" hacia legisladores "así nos quedamos tranquilos. Pero no va a poder hacerlo, porque nosotros no hacemos esas cosas". "Lo que está haciendo es proyección", porque "la doctora formó parte de un gobierno que se dedicó a hacer eso" cuando se aprobó la Ley de flexibilización laboral "para perjudicar a los trabajadores" durante la presidencia de Fernando de la Rúa, sostuvo el funcionario, quien afirmó que a la presidenta Cristina Fernández "no le mueven el amperímetro" al rechazar el Presupuesto 2011. "Yo nunca presiono a nadie, yo soy un tipo tranquilo", agregó Aníbal Fernández. En sintonía, el jefe del bloque de diputados kirchneristas, Agustín Rossi, calificó como "una chantada" las denuncias y acusó a los opositores porque, dijo, "montaron un escenario, una fenomenal operación para tratar de evitar que hoy se apruebe el presupuesto que había enviado la presidenta de la Nación" y sentenció: "Que vayan a la Justicia y lo demuestren, no hay ningún tipo de problema".
La diputada Elsa Alvarez ratificó ayer haber recibido "presiones" para retirarse del recinto a fin de permitir al oficialismo la aprobación del Presupuesto 2011 y afirmó que algunas de las llamadas que la tuvieron como destinataria provinieron de un "alto funcionario del Gobierno nacional" con "despacho" en la Casa Rosada.
"No llegaron a ofrecerme dinero, (aunque) es probable que ése fuera el fin", denunció la legisladora y aseguró que le "consta que ha habido otros diputados que han sido conminados a abandonar el recinto y que lo han hecho", durante el agitado tratamiento del proyecto del presupuesto para el año próximo. Alvarez se excusó en no identificar a los supuestos autores de los llamados al indicar que prefirió trasladar este tema a la "Comisión de Asuntos Constitucionales". En línea con Carrió, la diputada por el mismo espacio Patricia Bullrich fue mas allá y aseguró que "había un tarifario" para cambiar las voluntades de los legisladores y a "algunos les habían ofrecido cargos, a otros dinero…"lo que quieras y más", así eran las palabras", relató. "Nosotros no vamos a usar la Banelco como la usaba el último gobierno radical para corromper a los legisladores", respondió el oficialista Kunkel, quien instó a otra de las denunciantes Cynthia Hotton a que diga "quién le ofreció un sobre".

