Eran de un grupo de mujeres de Pocito que se identificaron como "de la calle Alfonso XIII". Se habían ido a las 8 de la mañana y se habían apostado en la entrada del predio del INTA, donde se inauguraba el edificio para la Facultad de Agronomía. Ese recibimiento con flores fue una postal que encuadraba el cariño con que unos 2.500 pocitanos dieron la bienvenida a Cristina de Kirchner.
"Queremos agradecer que nos han pavimentado la calle. Y pedirle por el traslado a una clínica de una chica de 20 años que tuvo familia y quedó en estado vegetativo después de dar a luz.
Unos metros más atrás, una docente con guardapolvo celeste encaró hacia el medio de la Calle 11 y levantó la mano derecha haciendo la señal de PARE a la combi que llevaba a Cristina y el gobernador Gioja. Contra todo pronósticos, el vehículo se detuvo y la Presidenta bajó la ventanilla y se produjo el siguiente diálogo:
-Queremos agradecerle lo que nos dio y que venga a la inauguración de la Escuela Especial de Pocito. Es la más grande para chicos especiales de la provincia, dijo la docente.
-¿Cuándo es eso?, preguntó Cristina.
-A fin de año, precisó la docente.
-Bueno, éxitos. Sigan adelante. Saludos. Los quiero mucho, cerró Cristina.
Al rayo del sol, sobre la Calle 11 y dispersadas en el kilómetro de distancia que va desde la avenida Uñac (ex Mendoza) hasta el predio del INTA, hubo docentes, alumnos, muchas mujeres y jóvenes. Todo ese tramo la Presidenta lo hizo en la combi y tuvo un contacto directo e intenso con la gente.
