La Cámara de Diputados designó ayer al contador Fabián Ejarque como auditor de los ejercicios del Tribunal de Cuentas. El cargo fue creado por ley recientemente, es la primera vez que se cubre y significa un cambio sustancial en el mecanismo de revisión de los gastos del organismo. Desde que fue creado se controlaba a sí mismo, pero a partir de un cambio en la legislación, esa tarea la realizará un agente externo con facultades de recomendar rechazar o aprobar las cuentas.

El cargo de auditor es una de las novedades que tiene la nueva ley del Tribunal de Cuentas, que fue impulsada el año pasado por la administración giojista para modificar el funcionamiento del organismo. Se trata de un puesto rentado, que está reservado para un contador y que se tiene que renovar todos los años.

La misma ley fija el procedimiento de designación: los interesados se tienen que inscribir en el Consejo Profesional de Ciencias Económicas, la entidad eleva la lista a la Legislatura y los diputados eligen al nuevo funcionario por simple mayoría. Así, de una nómina de cinco contadores, los legisladores nombraron a Ejarque, que trabaja en la actividad privada y que ya le tocó auditar el ejercicio 2008 del Tribunal de Cuentas, cuando el cargo aún no había sido expresamente creado y fue designado por una resolución de Diputados.

Esta vez, Ejarque tiene que revisar las cuentas 2009 y 2010 y recomendarle a Diputados que las apruebe o no. El contador trabajará en una oficina del Tribunal de Cuentas y recibirá por su tarea, el equivalente a un sueldo de un auditor, que va entre los 3 mil y 5 mil pesos, según dijeron en el organismo.

En la misma sesión, los diputados designaron por unanimidad Agustín Lanciani como nuevo juez de la Sala I de la Cámara Penal. El cargo había quedado vacante por el fallecimiento de Román Molina. Lanciani era juez de primera instancia y junto a él integraron la terna, sus colegas Mónica Lucero y José Vega.