El juez Maximiliano Blejman llamó a brindar declaración informativa al abogado Gustavo Mulet por el polémico caso Suraty. Fijó la audiencia para el próximo miércoles y quien le debería tomar es la jueza María Inés Rosselot, porque a esa altura ya se habrá reintegrado tras su licencia por enfermedad. Sin embargo, el letrado se encuentra en los Estados Unidos acompañando a su hija recién operada y no se sabe si regresará para comparecer.
Mulet ya había sido llamado a declarar en marzo, pero la audiencia se suspendió porque Rosselot se quebró la muñeca y la causa se quedó sin juez. Ahora hay riesgo de que tampoco se celebre, ya que Mulet está en el país del Norte con su hija Coty, que fue trasplantada recientemente. Si decide no presentarse, puede informarlo al Juzgado para que se fije una nueva fecha. Y si no lo hace, queda en riesgo de ser declarado en rebeldía, explicaron ayer fuentes judiciales.
El caso que compromete a Mulet está bajo la lupa de la Justicia. Pasa que Miguel Suraty y Teresa Infante le compraron por 15 mil pesos los derechos de un terreno expropiado a la entidad San Vicente de Paul, cuando en realidad el proceso ya tenía sentencia favorable por más de 1 millón de pesos.
Mulet era el abogado de San Vicente, supuestamente sabía del dinero a cobrar y que no le convenía ceder los derechos. Mulet venía intentando desde hace tiempo que saliera el pago y cuando el juicio cambió de manos, con Santiago Graffigna de abogado, el principal implicado en el escándalo de las expropiaciones, da la casualidad que salió rápidamente.

