El oficialismo del Foro de Abogados se impuso ayer en las elecciones de la entidad para renovar parcialmente autoridades y hasta terminar el mandato, no tendrá ningún opositor interno. La lista que impulsaba la administración de Isidro Díaz sumó a su cuenta el cargo de vicepresidente y los tres vocales que se ponían en juego y de esta forma, consiguió mayoría absoluta en el Directorio. El nuevo vicepresidente, Eduardo Padilla, anticipó que le pedirá a su compañero de conducción ser más enérgico para llevar planteos a organismos oficiales.

La cita en las urnas fue inédita para los abogados, ya que por primera vez se presentaron tantas listas. Padilla obtuvo 230 votos y se impuso sobre Diego Sanz (181), Miguel Gómez (176), José Becerra (161) y Silvia García (52); y una vez más, al contrario de los que se percibía en plena votación, fue a sufragar menos de la mitad de los matriculados que estaban empadronados.

Para el oficialismo fue una elección redonda. Los dos vocales que siguen responden a Díaz y los tres que ingresan por el triunfo de ayer son de la lista que él mismo promovió. Es decir, tendrá dominio absoluto en el Directorio, el máximo órgano interno donde se ponen a consideración todas las medidas a ejecutar por la institución. Desde una acción para los matriculados hasta los más duros reclamos a los ministros de la Corte de Justicia o al gobierno provincial de turno.

Padilla es un abogado litigante que no registra afiliación partidaria y viene de ser uno de los vocales que integraron la conducción de Díaz. Sin embargo, ayer deslizó algunas diferencias con el actual presidente. Dijo que hay cosas para mejorar y habló de más vehemencia y fuerza para pedir y reclamar (ver aparte). Una condición que a Díaz le han endilgado no tener.

Sea como sea, a Díaz le queda un año de mandato -las elecciones se hacen en forma alternada y el año que viene toca renovar presidente y dos vocales- y el ingreso de Padilla supone para él días de menos turbulencia interna. Su anterior vicepresidente fue Conrado Suárez, quien lo acusó de "tibio" para salir a dar pelea contra las designaciones a dedo que hizo el máximo tribunal de la provincia. La relación terminó de la peor manera: en plena puja con la Corte, Suárez terminó destituido mucho antes de terminar la gestión que ahora asume su sucesor.

En la campaña, Padilla fue uno de los más polémicos. En el último día salió criticar a Sanz, Becerra y Gómez por ser afiliados a partidos políticos. Ayer se acercó con los dos primeros y acentuó su distancia con el último, especialmente por ser el candidato que apoyó Suárez. "Con Sanz y Becerra nos vamos a juntar para trabajar, ya lo estuvimos hablando; pero con Gómez no", tiró el ganador.