El abogado Santiago Graffigna, procesado como el líder de una asociación ilícita que estafó al Estado en cifras millonarias en la causa de las expropiaciones, seguirá internado en la clínica Santa Clara a la espera de nuevos estudios para descartar una complicación en su salud. Las prácticas médicas que le realizaron ayer descartaron un infarto, y revelaron que se trató de una angina de pecho, una deficiencia de sangre y oxígeno en el miocardio, según dijo su abogado, Rolando Lozano.

La defensa del profesional, que también lleva adelante el abogado Fernando Rahmé, aportará nueva documentación para insistir ahora con la detención domiciliaria del acusado, tal como lo vienen haciendo desde el año pasado.

Graffigna se descompuso el martes por la tarde en la Enfermería del Penal de Chimbas, cuando lo visitaba su esposa. Sentía un fuerte dolor en el pecho, tenía palpitaciones y desgano y por eso fue que su defensa presentó un habeas corpus ante el juez Alberto Ortiz, que autorizó su derivación a un centro asistencial. Primero lo llevaron al Marcial Quiroga, donde le realizaron las primeras prácticas médicas y por la noche quedó internado en la clínica Santa Clara, donde continúa hasta ahora.

Graffigna se encontraba alojado en la Enfermería de la Cárcel después de que la jueza María Inés Rosselot le negara el beneficio de prisión domiciliaria. Lozano, a través de los micrófonos de Radio Sarmiento, criticó a la magistrada al manifestar que “muchos profesionales le advirtieron a la jueza que ésto podía pasar. Ocho profesionales le hicieron saber que Graffigna es un paciente de riesgo y nunca entendí por qué, en contra del consejo médico, dispuso el traslado al Penal donde no están los medios para atenderlo”.

Entre los estudios que le practicaron ayer le hicieron un estudio de imágenes en cámara gamma para precisar el diagnóstico médico, que descartó que se hubiera tratado de un infarto. Por el contrario, fue una angina de pecho que pudo haber sido causada por una obstrucción o un espasmo de las arterias coronarias, si bien pueden intervenir otras causas.

Luego de estar alojado en la Regional Sur de la Policía de San Juan, el acusado fue derivado al Penal de Chimbas, pero su defensa planteó que la decisión representaba un agravamiento en las condiciones de detención, ya que no era el lugar adecuado para tratar las dolencias que aducía, como trastornos respiratorios, disfunciones cardiológicas, elevada presión arterial y un cuadro depresivo. Y por eso requería la prisión domiciliaria. Ahora habrá que esperar los resultados de los nuevos estudios, que ayudarán a definir el futuro de Graffigna.