Primero fue Juan Domingo Bravo, uno de los hijos del caudillo bloquista, que apareció en un spot televisivo con la estrella bloquista, después un vehículo con un parlante en Caucete invocando al partido de la estrella y después un cartel en un comité de Rawson, todos invitando a votar por el NO. Y los tres hechos generaron la reacción de la presidenta de la fuerza, Graciela Caselles, quien dispuso que los apoderados y el Comité de Disciplina estudien "cualquier tipo de conducta que vaya en contra de las decisiones partidarias", según dijo la diputada nacional.
Lo que está en discusión es el uso de los emblemas partidarios, como el nombre y la estrella. Todo porque el Comité Central del partido, que preside Caselles, resolvió una semanas atrás acompañar el proceso de enmienda constitucional para permitirle a José Luis Gioja ir por un período más de gobierno.
Pero hay un sector, que lidera el ex intendente Enrique Conti, que no comparte la idea y milita activamente por el rechazo e incluso quiere ir más allá, pues propone romper el acuerdo que une al bloquismo con el Frente para la Victoria para las próximas elecciones.
En el sector disidente está enrolado Bravo y también un grupo de dirigentes de Caucete y de Rawson a quienes se vincula con el altoparlante y el cartel, quienes están haciendo campaña por el NO a la re-re utilizando los símbolos partidarios.
Alejandro Genest, uno de los apoderados del partido, dijo que "hay un acta del Comité Central que dispuso apoyar la enmienda". Y siguiendo esa disposición y por instrucciones de la conducción partidaria dijo que "estamos estudiando las medidas a seguir".
Entre las medidas que se podrían aplicar mencionó que puede haber desde la suspensión de la afiliación hasta la desafiliación lisa y llana si se sorprende a un afiliado cumpliendo actos de "inconducta partidaria".
Juan Bravo dijo que "como afiliado tengo derecho a expresar mi opinión contraria" y aclaró que "soy un Bravo y no puedo cambiar mi apellido".

