Desde que en noviembre el Instituto Provincial de la Vivienda (IPV) aumentó a 150 mil pesos el monto de los préstamos individuales para la construcción de una casa en un terreno propio, ya entregó 150 créditos y hay unos 300 más pedidos que están en trámite. La información la brindó el secretario de Obras Públicas, Vicente Marrelli, quien destacó que a partir del incremento, la cantidad de préstamos han superado largamente las marcas de años anteriores.
Los créditos forman parte de la llamada “operatoria individual” y la capacidad que tiene el organismo para este año es de mil préstamos. Es un intento por darle respuesta a la clase media. El requisito fundamental es tener un terreno propio y de esta forma, el interesado no tiene que esperar un sorteo, como sucede con los barrios.
En noviembre de 2011, el IPV subió los préstamos en un 50 por ciento y la operatoria se convirtió en una oferta más que atractiva para los que no tienen casa propia y buscan financiarla a través del Estado. Desde entonces, la demanda de créditos creció de manera extraordinaria. La tendencia empezó a percibirse ese mismo mes y en lo que va de este año, se han aprobado y entregado 150. Una cifra muy superior a los 90 que se otorgaban antes durante el transcurso de todo un año. De acuerdo a la información que dio Marrelli, la cifra de préstamos concedidos seguramente será muy superior al terminar este año. Pasa que ya hay 300 más que están en etapa de evaluación y se esperan más solicitudes en lo que resta de 2012. Con la solicitud aprobada, el interesado recibe un anticipo para empezar a construir. Al llegar a un 20 por ciento de la obra, el Instituto le entrega el 30 por ciento del monto. Cuando alcanza el 50 por ciento de la ejecución, la persona recibe otro 30 por ciento y al llegar al 80 por ciento de lo pautado, le pagan el resto del desembolso, según remarcó el funcionario.
Marrelli detalló que los plazos de construcción son de 12 meses y que superado ese lapso, “haya o no haya terminado la obra, tiene que empezar a pagar el préstamo”.
El IPV financia la construcción de una vivienda de 60 m2 con tres dormitorios, cocina comedor, baño y lavadero. Entre los requisitos que se exigen para ese tipo de casa es un salario de 5.600 pesos para enfrentar una cuota de 1.118 pesos para devolver el crédito, con una financiación a 20 años. También existe la posibilidad de financiar la devolución del préstamo a 30 años, lo que implica un sueldo de 4.800 pesos para afrontar 948 pesos por mes.
Con respecto a la tasa de interés, Marrelli la definió como “una tasa social, frente a otro tipo de préstamos que se realice en cualquier entidad bancaria, donde es mucho más alta”. La tasa se encuentra en un 5,5 y un 6,5 por ciento anual, dependiendo de los plazos de financiación y de la categoría de la vivienda.
Para la construcción de la casa, el organismo sólo financia la edificación de los 60 m2, pero una familia puede especificar en el proyecto una ampliación a futuro, teniendo como tope la medida de 150 m2, cuya diferencia se hace cargo el propietario. “Yo les aconsejo que sean conservadores y que vean la realidad. Lo mejor es empezar con la base, hacer una vivienda de 60 m2, que es el mínimo que pide el IPV, plantear en el proyecto el crecimiento futuro y después ampliar”, sostuvo el funcionario.
Marrelli estimó que en el transcurso del año podrían completar el cupo que tienen para efectuar los préstamos, debido a que la gente se ha sentido atraída por el monto del crédito.

