Los dos referentes locales del peronismo federal, Roberto Basualdo y Mauricio Ibarra, se mostraron ayer algo escépticos acerca de que todo el justicialismo logre confluir en un espacio común para las elecciones de 2011. La inquietud de unidad surgió tras la muerte de Néstor Kirchner y es impulsada por José Luis Gioja y otros referentes nacionales de peso, pero los dos opositores sanjuaninos consideraron que será complicado en virtud de las marcadas diferencias que mantienen con el kirchnerismo y con el giojismo. Aseguraron que con la desaparición del santacruceño no pierden iniciativa política, ya que difieren con el modelo y no con un hombre.

Uno de los primeros en llamar a la unidad del PJ fue Gioja. Primero lo hizo en declaraciones a la prensa, luego insistió vía Twitter y ayer lo reiteró en DIARIO DE CUYO online. "Reunificar al peronismo es una gran motivación para mí", escribió en la red social; para aclarar luego que "buscar consenso no significa dejar convicciones de lado, ni bajar alguna bandera", ratificando su idea de abrir "un debate franco, fraternal, constructivo" para apoyar el gobierno de Cristina.

El llamado alcanza a los disidentes sanjuaninos con Basualdo e Ibarra de socios a la cabeza, aunque no los nombró. Tanto el senador como el diputado nacional se dieron por aludidos y con distintos matices, se declararon poco convencidos porque la muerte de Kirchner "no hace desaparecer las diferencias".

Según Ibarra, "el gobernador lo que está haciendo es buscar el protagonismo nacional que no ha logrado hasta el momento, por eso hace estas declaraciones". Mientras, Basualdo se preguntó si el gobernador "quiere decir que el problema era Kirchner" (ver Protagonistas).

En el plano local, el senador aseguró que "sería muy difícil pensar en un mismo proyecto, desde lo personal está todo bien con José Luis, pero tenemos visiones distintas". El rawsino, visto hoy como el más acérrimo antigiojista, fue escueto y aseguró que "no se va a dar".

Al parecer, la unificación nacional no les sentaría bien. Ninguno quiso decir cómo impactaría localmente esa hipótesis. El que sí hizo una lectura fue el intendente de Rawson, Gustavo Rojas, alineado con el primero. Aseguró que si el peronismo federal vuelve al oficial, los dejaría en un "lugar incómodo" y sin espacio de identificación nacional.

En ese caso, tendrían que compartir el mismo candidato a presidente con el giojismo. Y esa receta ya fue motivo de dolores de cabeza para Basualdo en los comicios de 2007, cuando su estrategia fue compulsar con el oficialismo provincial la referencia de Cristina en las urnas.

En la arena nacional, el peronismo federal ha concentrado sus dardos legislativos y discursivos en Kirchner. Ahora, sin el santacruceño como blanco, el riesgo es quedar sin rienda e iniciativa política. En función de ese riesgo, el bonaerense Felipe Solá dijo hace poco que la muerte del pingüino obliga al peronismo federal a "replantear el discurso antikirchnerista". Basualdo e Ibarra descartaron cualquier pérdida y coincidieron en que las diferencias "no son con una persona, sino con un proyecto político".