El titular del Primer Juzgado de Instrucción, Alberto Benito Ortiz, le hizo lugar al pedido del fiscal Roberto Mallea para que se investiguen las actuaciones realizadas dentro del Tercer Juzgado de Instrucción, a cargo del juez Guillermo Adárvez, para determinar si se produjo la adulteración de una denuncia. 

La primera acción ordenada por Ortiz fue pedir copias del expediente de una polémica causa de abuso sexual contra una mujer de 35 años. En ese caso, Antonio Falcón, abogado defensor del acusado, denunció que dentro del juzgado de Adárvez hubo una adulteración o falsificación de un documento público, dado que en el expediente sorpresivamente apareció la firma de la damnificada cuando antes no estaba. Por otro lado, el letrado le endilgó al juez Adárvez una “amistad manifiesta” con el padre de la presunta víctima, el exdiputado Alfredo Castillo, por el pasado de militancia bloquista que ambos compartieron. El exlegislador fue quien hizo la denuncia en nombre de su hija.

Con la investigación en marcha, el titular del Tercero de Instrucción quedó a tiro del desafuero. Si las pruebas determinan que hubo irregularidades y las mismas lo incriminan al punto de que tenga que ser indagado, Ortiz deberá pedir el Jury de enjuiciamiento para que pierda la inmunidad de proceso que posee.