Entre algunos de los jueces civiles de primera instancia hay malestar por el tiempo que llevan subrogando en el Juzgado Nº 5, que se quedó sin magistrado tras la destitución de Carlos Macchi. Cada 15 días, de manera alternada, deben atender los casos de ese tribunal, lo que les insume tiempo y les quita horas de dedicación a sus propias causas. La situación no es reciente sino que se viene dando desde hace 13 meses, cuando el ahora exjuez fue suspendido. En diciembre se produjo la remoción y la Corte de Justicia aún no comunica la vacante al Consejo de la Magistratura para que llame a concurso para buscar al reemplazante y tampoco ha designado a un juez interino.
Fuentes del máximo tribunal señalaron que todavía no se informa de la vacante debido a que la resolución sobre la destitución no está firme, porque Macchi ha presentado un recurso de casación justamente a la Corte para revertir el fallo. Sin embargo, hay posiciones jurídicas y antecedentes que marcan que tras la remoción, el puesto debe ser cubierto, sin importar que haya planteos de por medio. Lo que sí está en análisis es el nombramiento de un magistrado de manera temporal, siempre y cuando los cortistas rechacen analizar el recurso expuesto, dijeron las fuentes.
Macchi fue sometido a un Jury de Enjuiciamiento por estar involucrado en el escándalo de las expropiaciones (ver recuadro). En el marco de ese proceso, el 12 de junio del año pasado fue suspendido de su cargo. A partir de ese momento, los 8 jueces civiles restantes y el del Comercial Especial comenzaron a subrogar el Juzgado. El 10 de diciembre, el Jury lo destituyó y poco más de 7 meses después, los magistrados siguen en la misma situación. Los que hablaron, bajo reserva de nombre, explicaron que es una complicación y que causa molestia. Si bien los empleados del Juzgado Nº 5 siguen trabajando, son los subrogantes los que deben dar las indicaciones de los proyectos de sentencias sobre causas civiles por accidentes de tránsito, sucesorios, incumplimientos de contratos, entre otros. O en todo caso, controlar y corregir resoluciones hechas por los funcionarios, antes de estampar su firma. Señalan que todo eso les quita tiempo y que va en desmedro del cuidado de los casos que tienen en sus propios tribunales. Por esa situación, en el Quinto Civil hay cerca de 300 causas en estado de resolución, mientras que en otros juzgados rondan las 20, según manifestaron. A todo eso se le suma que la jueza María Elena Videla está de licencia desde febrero por una enfermedad de largo tratamiento, por lo que ese tribunal también debe ser cubierto.
Tras la destitución, el abogado de Macchi, Guillermo Toranzo, presentó un recurso ante la Corte para dar vuelta el fallo, aunque ésta aún no decide si lo admitirá o lo rechazará. Esa es la traba que encuentran los miembros del máximo tribunal para no comunicar la vacante al Consejo de la Magistratura, ya que sostienen que la resolución del Jury no está firme y se preguntan qué pasaría si lo reemplazan y luego se anula el fallo. Sin embargo, hay voces que señalan que la existencia de recursos no suspende la cobertura del cargo. Por ejemplo, la jueza Adriana Tettamanti, del Contencioso Administrativo, lo dejó plasmado en su fallo que rechazó la cautelar que había presentado Macchi para evitar que se ocupara el puesto (ver recuadro).
