El Consejo de la Magistratura recibió esta semana un pedido de la titular del Juzgado Menores Nº 2, María Julia Camus, para ser trasladada al de Familia que se pondrá en marcha próximamente. La magistrada dice que quiere seguir interviniendo en los casos de adopción, que en un futuro cercano pasarán a ser competencia de los tribunales que resuelven las causas de naturaleza familiar. Y ante la posibilidad de que le digan que no, aseguró que el lunes se anotará en el concurso que se abrió para cubrir el nuevo juzgado. Sería inédito, ya que nunca antes un magistrado de primera instancia entró en competencia por un cargo que no implica un ascenso o una mejora salarial y que la mantendría en el mismo nivel de jerarquía.
Como jueza de Menores Nº 2, Camus tiene hoy la exclusividad en toda la provincia para decidir adopciones. El Juzgado de Menores Nº 1 también tenía bajo su órbita esos procesos, pero la Corte de Justicia le sacó esa atribución en 2009 y, en una medida polémica, la concentró en el que dirige la magistrada que ahora pide el pase justamente para no quedarse sin esos casos.
Con el nuevo juzgado y el cambio de competencias, se busca más especificidad y aliviar los fueros de Familia y Menores.
Este año, el máximo tribunal dispuso agregar otro juzgado de Familia, el Nº 3, a los dos que ya existen y darles la competencia de intervenir en las adopciones. Por ese motivo, ese tipo de causas ya no estarán bajo la órbita del juzgado que dirige Camus.
La magistrada quiere ir ahora al nuevo juzgado de Familia y dice que es para continuar buscando una solución a los chicos que se quedan sin padres. “Encontrarle una familia a un niño al que le han vulnerado sus derechos es lo más gratificante, lo que más me moviliza y quiero seguir interviniendo en esos casos”, le dijo ayer Camus a este diario a modo de argumento de su pedido.
El órgano constitucional que lleva adelante los procesos de designación de jueces, también tiene facultades para decidir los traslados de magistrados y ahora deberá resolver el de Camus. Pero como esa resolución no será inmediata, por las dudas, la jueza dice que agotará todas las alternativas y que entrará en la competencia que ya corre por el nuevo cargo.
Adelantó que se inscribirá como una aspirante más en el concurso por el Juzgado Familia Nº 3. “Quiero ese lugar y me voy a presentar”, aseguró. El Consejo de la Magistratura ya publicó la convocatoria para los interesados y entre ellos, a juzgar por lo que dijo la protagonista, estará la todavía jueza de Menores.
En el palacio de Tribunales contaron que no hay registros de un magistrado de primera instancia que haya entrado en un concurso por otro cargo de primera instancia. En todo caso, es común ver que un juez inferior pretenda ascender a la Cámara de su fuero (segunda instancia) o hasta a la Corte de Justicia.
Es casi un hecho que los miembros del Consejo de la Magistratura no dictaminarán acerca del planteo de Camus antes de que el próximo lunes comience a correr el plazo de 5 días hábiles que tienen los interesados para anotarse en la compulsa por el juzgado de Familia. Si es así, en el mismo ámbito, estará en trámite el expediente que impulsa la jueza y, en forma simultánea, el proceso que la tendrá entre los concursantes por el flamante sillón de magistrado.
El Consejo de la Magistratura está facultado por la Constitución de la provincia para resolver traslados de jueces y fiscales.
Se supone que antes de que el proceso de designación avance más (el próximo paso sería entrevistar a los inscriptos), los consejeros deberían decidir si le dicen que sí o que no al pase que busca Camus. Si la respuesta es afirmativa, ella se convertirá en jueza de Familia Nº 3, la carrera por ese lugar se caerá y después se abrirá otra para cubrir la vacante que dejaría en el fuero de Menores. Si rechaza su pedido, el concurso continuará y de ella y los demás aspirantes saldrá el nuevo magistrado.
El Consejo de la Magistratura está integrado hoy por el cortista Adolfo Caballero; la diputada Marcela Monti; el ministro de Gobierno, Emilio Baistrocchi; y los representantes de los abogados, Marcelo Navas y Oscar Cuadros. En lo que llevan de mandato ya le han dado el OK a un par de traslados de jueces, pero ha sido siempre entre cargos con la misma competencia, o sea que entienden en temas de la misma naturaleza (Ver recuadro).
El que quiere Camus es entre puestos con competencia distinta, es decir donde el objeto del litigio y los derechos en juego son distintos y que aplican leyes, conceptos jurídicos y procedimientos diferentes. Mientras los juzgados de Menores se encargarán de todas las causas Penales que involucren a niños y adolescentes, los de Familia tendrán a su cargo las que son por divorcio, cuota alimentaria, régimen de visitas, tenencia, filiación, adopción, entre otras.
De todos modos, en el edificio 25 de Mayo cuentan un antecedente que juega a su favor. Mario Oscar Vega (hoy jubilado) era agente fiscal de primera instancia en la Segunda Circunscripción Judicial (incluye a Jáchal e Iglesia), pidió ante el Consejo de la Magistratura el traslado a un cargo de defensor oficial en la Primera Circunscripción y obtuvo la autorización. En ese caso, inclusive, consiguió el pase aún cuando se trataba de funciones distintas.
Aprobados
Los actuales integrantes del Consejo de la Magistratura han autorizado hasta ahora dos traslados planteados por jueces. Los dos fueron formulados por magistradas de primera instancia del Fuero de Paz, que en ambos casos querían pasar al departamento Capital.
El primero fue el de la jueza Alejandra Dománico. Llevaba años desempeñándose como la titular del Juzgado de Paz de Sarmiento y pasó a cubrir el juzgado Nº 4 del mismo fuero de la Capital, que había quedado vacante por la jubilación de Nancy Jorquera de García.
El segundo se encuentra a punto de salir, según confió un consejero, y es el de Mabel Susana López. Todavía es jueza de Paz del departamento Albardón, pidió el pase a un distrito cercano como el de Angaco y ya está resuelto a su favor.
En una conformación anterior, hubo otro caso y se dio en el mismo fuero. Frente a un cargo que había quedado vació en el distrito de la Capital, que es el único que tiene más de un Juzgado de Paz, la magistrada Zulma Brizuela solicitó el traslado. Actuaba en 9 de Julio y su planteo encontró eco en el Consejo de la Magistratura.
