Néstor Kirchner negó ayer que impulse la renuncia de Daniel Scioli a la administración bonaerense, como había surgido de versiones periodísticas, enfatizó que el gobernador "debe llevar adelante" su gestión y aseguró que "no es momento" de hablar de candidaturas para 2011.

Kirchner rechazó la instalación de candidaturas porque a su entender "no es momento de hablar" de postulaciones presidenciales, en un acto realizado en La Plata donde lanzó el espacio Corriente Platense para la Victoria, que buscará nuclear al kirchnerismo local.

"Yo le pedí expresamente, al otro día de las elecciones, que considerábamos que él debía -y lo va a hacer- llevar la gobernación adelante, que es la tarea fundamental en esta etapa", respondió Kirchner para desmentir los rumores sobre un distanciamiento entre ambos.

Consultado sobre si habría influido en la renuncia del ministro de Asuntos Agrarios, Emilio Monzó dijo: "No conozco al ministro, me sorprendieron" sus declaraciones. Agregó: "Con todo respeto, al ministro saliente, no lo conozco".

Sobre ese mismo tema, argumentó: "Yo no me animaría bajo ningún aspecto (pedirle a Scioli para que reemplace un funcionario) porque tampoco me hubiera gustado a mí cuando era intendente o gobernador".

Respecto de una posible reelección de Scioli u otra candidatura para 2011, Kirchner enfatizó que "el escenario que hoy los argentinos tienen que tener es que todo nuestro esfuerzo tiene que estar en apoyar a quienes gobiernan hasta que cuando llegue el proceso electoral".

Sobre la relación con Scioli, un portavoz del oficialismo aclaró que la idea del gobierno nacional "es ayudarlo y que pueda repetir (su mandato en 2011). El (por el gobernador) sigue alineado al proyecto K".

Aunque desde el sciolismo expresaron dudas del mandatario de seguir con su alineamiento incondicional al kirchnerismo tras los diversos desplantes que sufrió desde que acompañó a Kirchner en la fórmula presidencial en 2003. Reconocen que Kirchner lo mira con algo de desconfianza porque el gobernador mantiene encuentro con políticos de otro sello.