El organismo de la ONU que controla los grandes emprendimientos mineros de San Juan hará una pericia que después será aportada a una de las causas penales que se abrieron por el derrame de cianuro en Veladero. Por solicitud de la gestión giojista, que es denunciante, tomará y analizará muestras de agua en ríos de la zona para determinar si están contaminadas y si hay coincidencia con los resultados previos que revelaron que no hay vestigios del químico. El juez del caso subió ayer a la mina y hoy tomará medidas fundamentales (Ver página 3).

“Diez o veinte ojos ven más que dos”, dijo ayer José Luis Gioja a modo de argumento de su decisión de convocar a los profesionales que conforman el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). Se trata de un prestigioso organismo que es considerado la principal autoridad ambiental del mundo y que desde 2013 hace auditorías en Veladero, Caposo y Gualcamayo por un convenio con el Gobierno, que busca darle mayor transparencia al control de la actividad minera.

Los especialistas foráneos harán estudios químicos del caudal de los ríos Jáchal, Las Taguas y Blanco y todos sus afluentes. Esas aguas ya fueron analizadas por el municipio de Iglesia, la Secretaría de Control Ambiental y la empresa Barrick, que explota Veladero, y dieron negativo respecto a la presencia de cianuro.

Las concusiones del PNUMA serán aportadas a la causa Penal que se disparó por la denuncia que hizo el Gobierno. La decisión de impulsar el planteo la tomó el propio Gioja, tras analizar el informe que Barrick presentó en el Ministerio de Minería y quedarse con incógnitas clave. El mismo detalla lo que pasó desde que se detectó el derrame en el valle de lixiviación (Ver infografía), pero deja muchas dudas sobre el tiempo de la pérdida.

La filtración se descubrió a las 10 del domingo y se bloqueó a las 11.45, lo que da idea de que duró 1 hora y 45 minutos. Sin embargo, la misma empresa dice que “no es posible identificar con precisión el momento de inicio de la contingencia”. Esto, porque el control anterior se había hecho a las 18 del sábado.

Por orden de la Justicia, la actividad en el valle de lixiviación está suspendida. La medida es para investigar y prevenir y junto al resultado negativo de los análisis de OSSE en la red de consumo, ayudó a aplacar los ánimos en Jáchal. “Hay una tensa calma”, aseguró Domingo Jofré, uno de los vecinos que desde el domingo se manifiestan pidiendo que se determine qué pasó y certezas sobre las condiciones del agua.